Zhuangzi

El perro no sabe que está en el establo. El cerdo no sabe que está en el corral. Por lo tanto, aquellos que no saben que son esclavos, son realmente libres. Zhuangzi
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viernes, 18 de febrero de 2022

Carta de Sigmund Freud a Martha Bernays .su novia

 

Carta de Sigmund Freud a Martha Bernays .su novia

Carta de Sigmund Freud a Martha Bernays su novia

"Mi preciosa y muy adorada niña sabías que después que te marcharas entendería mi felicidad en todo su extensión y ! ay de mi ¡ también el grado de mi pérdida.

Aún no logro asimilarlo, y si esa elegante cajita y ese dulce retrato no estuvieran ahora mismo frente a mí. pensaría que todo ha sido un seductor sueño del que temería despertar. Sin embargo los amigos me dicen que es cierto, y yo mismo puedo recordar los detalles más dulces, más misteriosamente encantadores que cualquier sueño fantástico pudiera crear. Debe ser cierto Martha es mía, la dulce niña de la que todo el mundo habla con admiración, quien a pesar de toda mi resistencia cautivó mi corazón desde nuestra primera cita, la niña que temía cortejar y que vino a mí con tan magnánima confianza, que fortaleció la fe en mi propia valía y me dio nueva esperanza y energía para trabajar cuando más lo necesitaba "

Carta de Sigmund Freud a Martha Bernays .su novia


domingo, 9 de febrero de 2020

POEMAS ILUSTRADOS DE MIGUEL HERNÁNDEZ

POEMAS ILUSTRADOS DE MIGUEL HERNÁNDEZ 

MIGUEL HERNÁNDEZ



Poeta español nacido en Orihuela, Alicante, en 1910. Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios, el de pastor de cabras. Guiado por su amigo Ramón Sijé, se inició en la poesía desde los veinte años; publicó su primer libro «Perito en lunas» en 1933 y posteriormente,  los sonetos agrupados en «El rayo que no cesa», marcaron la experiencia amorosa del poeta. 

Durante la guerra civil militó muy activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado y condenado a muerte al terminar el conflicto. Antes de morir, enfermo y detenido, publica su última obra, «Cancionero y romancero de ausencias”. Falleció en 1942. 



De "Imagen de tu huella" 1934

Astros momificados y bravíos...
Astros momificados y bravíos
sobre cielos de abismos y barrancas
como densas coronas de carlancas
y de erizados pensamientos míos.

Bajo la luz mortal de los estíos,
zancas y uñas se os ponen oriblancas,
y os azuzáis las uñas y las zancas
¡en qué airados y eternos desafíos!

¡Qué dolor vuestro tacto y vuestra vista!
intimidáis los ánimos más fuertes,
anatómicas penas vegetales

Todo es peligro de agresiva arista,
sugerencia de huesos y de muertes,
inminencia de hogueras y de males.

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos...
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos..

No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.
Pirotécnicos pórticos de azahares...
Pirotécnicos pórticos de azahares,
que glorificarán los ruy-señores
pronto con sus noctámbulos ardores,
conciertan los amargos limonares.

Entusiasman los aires de cantares
fervorosos y alados contramores,
y el giratorio mundo va a mayores
por arboledas, campos y lugares.

La sangre está llegando a su apogeo
en torno a las criaturas, como palma
de ansia y de garganta inagotable.

¡Oh, primavera verde de deseo,
qué martirio tu vista dulce y alma
para quien anda solo y miserable!

Ya se desembaraza y se desmembra...
Ya se desembaraza y se desmembra
el angélico lirio de la cumbre,
y al desembarazarse da un relumbre
que de un puro relámpago me siembra.

Es el tiempo del macho y de la hembra,
y una necesidad, no una costumbre,
besar, amar en medio de esta lumbre
que el destino decide de la siembra.

Toda la creación busca pareja:
se persiguen los picos y los huesos,
hacen la vida para todas las cosas.

En una soledad impar que aqueja,
yo entre esquilas sonantes como besos
y corderas atentas como esposas.  
De "Imagen de tu huella" 1934 





YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO...

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.



No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es el día.
De "Cancionero y romancero de ausencias" 1941 1942
 


ANTES DEL ODIO

Todo lo que significa
Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,


Corazón en una copa
donde me la bebo yo,
y no se lo bebe nadie,
nadie sabe su sabor.
Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!

No es posible acariciarte
con las manos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.
Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.

Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
escupido, sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo sólo,
sólo por amor.

horizonte aletearte,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.

Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.

No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.



 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ

1. Quien se para a llorar, quien se lamenta contra la piedra hostil del desaliento, quien se pone a otra cosa que no sea el combate, no será un vencedor, será un vencido lento.

2. Desperté de ser niño. Nunca despiertes. Triste llevo la boca. Ríete siempre. Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.

3. Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes. Tristes. Tristes armas si no son las palabras. Tristes. Tristes. Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes. Tristes.

4. Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde.

5. No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida.

6. ¿Qué poco vale uno ya! Hasta las ratas se suben a ensuciar la azotea de los pensamientos. Esto es lo que hay de nuevo en mi vida: ratas. Ya tengo ratas, piojos, pulgas, chinches, sarna. Este rincón que tengo para vivir será muy pronto un parque zoológico, o mejor dicho, una casa de fieras…

7. ¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla, pero qué injustamente arrebatada! No sabe andar despacio, y acuchilla cuando menos se espera su turbia cuchillada.

8. El mundo es como aparece ante mis cinco sentidos, y ante los tuyos que son las orillas de los míos.

9. Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene, y aquí estoy para morir, cuando la hora me llegue, en los veneros del pueblo desde ahora y desde siempre.

10. Sangre que no se desborda, juventud que no se atreve, ni es sangre, ni es juventud, ni relucen, ni florecen.

11. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.

12. Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento.

13. Aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté, escríbeme a la tierra, que yo te escribiré.

14. Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños.

15. Cada día lo desea más mi sangre y se me agranda de amor y se me desbanda, y no llego a comprender por qué no lo he de querer si el corazón me lo manda.

16. Ayer amaneció el pueblo desnudo y sin qué ponerse, hambriento y sin qué comer, el día de hoy amanece justamente aborrascado y sangriento justamente.

17. Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos.

18. No sé qué es de mi oreja sin tu acento, ni hacia qué polo yerro sin tu estrella, y mi voz sin tu trato se afemina. Los olores persigo de tu viento y la olvidada imagen de tu huella, que en ti principia, amor, y en mí termina.

19. Se pondrá el tiempo amarillo sobre mi fotografía.

20. En este campo estuvo el mar. Alguna vez volverá. Si alguna vez una gota roza este campo, este campo siente el recuerdo del mar. Alguna vez volverá.

21. Encarnación, yo digo en mi corazón, si soy tonto que lo sea. No me importa: no me muero por ser tonto, tonto estoy, y sí sé que tonto soy, sé que hasta tonto te quiero.

22. El mar también elige puertos donde reír como los marineros. El mar de los que son. El mar también elige puertos donde morir. Como los marineros. El mar de los que fueron.

23. No te asomes a la ventana, que no hay nada en esta casa. Asómate a mi alma.

24. A mí me ha de enamorar,de una manera acendrada, mujer que no luzca nada sino este particular: como la tierra ha de ser de sencilla y amorosa, que así será más esposa y así será más mujer.

25. Rueda que irás muy lejos, vuela que irás muy alto. Torre del día eres, del tiempo y del espacio.

26. No vale entristecerse. La sombra que te lo ha dado. La sombra que se lo lleve.

27. Boca que arrastra mi boca. Boca que me has arrastrado: boca que vienes de lejos a iluminarme de rayos. Alba que das a mis noches un resplandor rojo y blanco. Boca poblada de bocas: pájaro lleno de pájaros.

28. No me llaga ningún mal ni ninguna cuerda rota: lo que tu atención hoy nota fue siempre en mí natural.

29. Adiós, hermanos, camaradas y amigos. Despedidme del sol y de los trigos.

30. Cuerpos que nacen vencidos, vencidos y grises mueren: vienen con la edad de un siglo, y son viejos cuando vienen.

31. No hay quien sitie la vida, no hay quien cerque la sangre cuando empuña sus alas y las clava en el aire.

32. Muchos tragos es la vida y un solo trago es la muerte.

33. Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido.

34. La fábrica se halla guardada por las flores, los niños, los cristales, en dirección al día. Dentro de ella son leves trabajos y sudores, porque la libertad puso allí la alegría.

35. Coloco relicarios de mi especie a tu talón mordiente, a tu pisada, y siempre a tu pisada me adelanto para que tu impasible pie desprecie todo el amor que hacia tu pie levanto.

36. Las armas que más brillan en mis manos y con ellas tengo que transformar la vida.

37. Entre las flores te fuiste. Entre las flores me quedo.

38. Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas.

39. En vuestra mano está la libertad del ala, la libertad del mundo, soldados voladores: y arrancaréis del cielo la codiciosa y mala hierba de otros motores.

40. Sangre remota. Remoto cuerpo, dentro de todo: dentro, muy dentro de mis pasiones, de mis deseos.

41. El hambre es el primero de los conocimientos: tener hambre es la cosa primera que se aprende.

42. Volverás a mi huerto y a mi higuera: por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenera.

43. El vuelo significa la alegría más alta, la agilidad más viva, la juventud más firme.

44. ¿Quieres bajo la tierra? Bajo la tierra quiero porque hacia donde corras quiere correr mi cuerpo. Ardo desde allí abajo y alumbro tus recuerdos.

45. Ríete tanto que mi alma al oírte bata el espacio.

46. No te hieran por la espalda, vive cara a cara y muere con el pecho ante las balas, ancho como las paredes.

47. Pero el silencio puede más que tanto instrumento.

48. Pintada, no vacía: pintada está mi casa del color de las grandes pasiones y desgracias.

49. Toro en la primavera más toro que otras veces, en España más toro, toro, que en otras partes. Más cálido que nunca, más volcánico, toro, que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.

50. Aquí tengo una voz enardecida, aquí tengo un vida combatida y airada, aquí tengo un rumor, aquí tengo una vida.

51. ¿Quién llenará este vacío de cielo desalentado que deja tu cuerpo al mío?

52. Hoy el amor es muerte, y el hombre acecha al hombre.

53. Entro despacio, se me cae la frente despacio, el corazón se me desgarra despacio, y despaciosa y negramente vuelvo a llorar al pie de una guitarra.

54. Basta mirar: se cubre de verdad la mirada.

55. Basta escuchar: retumba la sangre en las orejas.

56. De cada aliento sale la ardiente bocanada de tantos corazones unidos por parejas.

57. La mujer sin el hombre apagada va. Apagado va el hombre sin luz de mujer.

58. Cuerpos como un mar voraz, entrechocado, furioso. Solitariamente atados por el amor, por el odio, por las venas surgen hombres, cruzan las ciudades, torvos.

59. España, piedra estoica que se abrió en dos pedazos de dolor y de piedra profunda para darme: no me separarán de tus altas entrañas, madre.

60. Un carnívoro cuchillo de ala dulce y homicida sostiene un vuelo y un brillo alrededor de mi vida.

61. Sigue, pues, sigue cuchillo, volando, hiriendo.

62. Teme que el barro crezca en un momento, teme que crezca y suba y cubra tierna, tierna y celosamente tu tobillo de junco, mi tormento, teme que inunde el nardo de tu pierna y crezca más y ascienda hasta tu frente.

63. El número de sangres que el mundo iluminó en dos halló el principio: tú y yo.

64. El odio se amortigua detrás de la ventana. Será la garra suave.

65. Esta ciudad no se aplaca con fuego, este laurel con rencor no se tala. Este rosal sin ventura, este espliego júbilo exhala.

66. Sólo te nutre tu vívida esencia. Duermes al borde del hoyo y la espada.

67. Eres mi casa, Madrid: mi existencia, ¡Qué atravesada!

68. Dime desde allá abajo la palabra te quiero. ¿Hablas bajo la tierra? Hablo con el silencio.

69. Dejadme la esperanza.70. En la pasión del vuelo truena la luz, y exalta alas con que batirme.


miércoles, 24 de julio de 2019

LA CARTA FUE ESCRITA PARA SU HIJA LIESERL

LA CARTA FUE ESCRITA PARA SU HIJA LIESERL

LA CARTA FUE ESCRITA PARA SU HIJA LIESERL

Albert Einsten nunca conoció a su hija Lieserl, quien fue concebida con Mileva Maric, una de las compañeras de estudio del científico en aquella época (1900) y fuera del matrimonio.

La carta fue escrita para su hija Lieserl:

Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.

Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor. Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E=mc² aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!.


Tu padre

Albert Einstein

sábado, 23 de febrero de 2019

ENTRADAS DESTACADAS

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

BALADA DE CHANG’AN POR LI BAI BALADA DE CHANG’AN Cuando mis cabellos comenzaron a cubrir mi frente Delante de la puerta me divertía recogien...

HAIKU DE FANNY JEM WONG

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en el estanque / las aguas se elevan / besos y rezos

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HAIKU Perfecto amor - corazón de los bosques -cantan las aves. -Fanny Jem Wong

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piel amarilla / viajas sin rumbo fijo /seis estaciones

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La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.

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ojitos negros / carita de min pao / infinita luz /

RECORDATORIO

RECORDATORIO
“Confía, mas sé prudente. No te apresures en entregar tu fe y confianza a quienes no lo valoran. Recuerda que el común de las gentes está acostumbrado a los reveces.” FANNY JEM WONG

Un recordatorio valioso:

Un recordatorio valioso:
"Distráete del dolor, de la indiferencia, de la traición, no permitas que te transformen en lo que no eres." Fanny Jem Wong

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮
«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘁𝘂𝘀𝗮𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘂𝗮𝗻𝗼𝘀, compilada por el Dr. Ignacio López-Calvo y Rodrigo P. Campos a , publicado por Palabra de Clío , historiadores mexicanos. 2022. 316 págs. ISBN: 978-612-48686-0-3. Poemas de Fanny Jem Wong, pág. 228-243.