Zhuangzi

El perro no sabe que está en el establo. El cerdo no sabe que está en el corral. Por lo tanto, aquellos que no saben que son esclavos, son realmente libres. Zhuangzi
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miércoles, 4 de septiembre de 2024

POEMA 7 por Mario Benedetti

 

 POEMA 7 por Mario Benedetti


POEMA 7 por Mario Benedetti


Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos. Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.

Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.

Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.

Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.

Galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo

sábado, 16 de marzo de 2024

TUS MANOS por Mario Benedetti

TUS MANOS  por Mario Benedetti

 

TUS MANOS
Mario Benedetti

Tus manos son mi caricia
Mis acordes cotidianos
Te quiero porque tus manos
Trabajan por la justicia
Si te quiero es porque sos
Mi amor, mi cómplice y todo
Y en la calle codo a codo
Somos mucho más que dos
Tus ojos son mi conjuro
Contra la mala jornada
Te quiero por tu mirada
Que mira y siembra futuro
Tu boca que es tuya y mía
Tu boca no se equivoca
Te quiero porque tu boca
Sabe gritar rebeldía
Si te quiero es porque sos
Mi amor, mi cómplice y todo
Y en la calle codo a codo
Somos mucho más que dos
Y por tu rostro sincero
Y tu paso vagabundo
Y tu llanto por el mundo
Porque sos pueblo te quiero
Y porque amor no es aureola
Ni cándida moraleja
Y porque somos pareja
Que sabe que no está sola
Te quiero en mi paraíso
Es decir que en mi país
La gente vive feliz
Aunque no tenga permiso
Si te quiero es porque sos
Mi amor, mi cómplice y todo
Y en la calle codo a codo
Somos mucho más que dos


viernes, 30 de diciembre de 2022

Los condenados de la tierra por Marco Martos

Los condenados de la tierra por Marco Martos

Los condenados de la tierra por Marco Martos

Nada tienen los condenados de la tierra,
solo el anhelo ferviente de la libertad.
Las guerras les han quitado todo:
patria, nación, identidad, apego
a un techo, a una calle, a un árbol,
a la lluvia que conocen desde la infancia,
al sol que se oculta a lo lejos
en la última línea del mar azul.
Viven en campos desolados,
a la espera de ninguna parte,
rechazados por casi todos
como excedentes inútiles,
como estorbo, aguardando papeles
que nunca llegan, o arriban tarde,
cuando la dama de ojos hundidos,
con sus harapos, los ha hecho polvo,
y silencio, una sigla o un número para olvidar.
Personas que viven como sufrientes animales,
vergüenza de los países que dicen que los acogen,
y de los que cierran sus fronteras y siguen
las fiestas inacabables del soborno, el odio y la corrupción.

 

viernes, 24 de diciembre de 2021

Por tu cuerpo - Octavio Paz

 

Por tu cuerpo - Octavio Paz


Por tu cuerpo - Octavio Paz

Voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre escomo una plaza soleada,

tus pechos dos iglesias donde oficia

la sangre sus misterios paralelos,

mis miradas te cubren como yedra,

eres una ciudad que el mar asedia,

una muralla que la luz divide en dos

mitades de color durazno,

un paraje de sol, rocas y pájaros,

bajo la ley del medio día absorto,

vestida del color de mis deseos,

como mi pensamiento vas desnuda,

voy por tus ojos como por el agua,

los tigres beben sueño en esos ojos.

el colibrí se queda en esas llamas,

voy por tu frente como por la luna,

como la nube por tu pensamiento,

voy por tu vientre como por tus sueños,

tu falda de maíz ondula y canta,

tu falda de cristal, tu falda de agua,

tus labios, tus cabellos, tus miradas,

todas las noches llueves, todo el día

abres mis pechos con tus dedos de agua,

cierras mis ojos con tu boca de agua..


Octavio Paz (1914-1998) fue un destacado poeta, ensayista y diplomático de México, reconocido como una de las figuras más significativas de la literatura en español durante el siglo XX.  Fue famoso por transformar la poesía y examinar la identidad mexicana, con obras notables como El laberinto de la soledad y Libertad bajo palabra.  En 1990, recibió el Premio Nobel de Literatura por su extensa y profunda producción literaria, que también abarcó temas del amor y el surrealismo

viernes, 10 de diciembre de 2021

ESTEBAN ECHEVERRÍA Buenos Aires-Argentina, 1805-Uruguay,1851

ESTEBAN ECHEVERRÍA Buenos Aires-Argentina, 1805-Uruguay,1851

 

ESTEBAN ECHEVERRÍA
Buenos Aires-Argentina, 1805-Uruguay,1851



 

A UNA LÁGRIMA

Si la magia del arte
cristalizar pudiera,
esa gota ligera
de origen celestial;
en la más noble parte
del pecho la pondría:
ningún tesoro habría
en todo el orbe igual.

Por ella amor se inflama,
por ella amor suspira,
ella a la par inspira
ternura y compasión:
su luz es como llama
del cielo desprendida,
que infunde al mármol vida,
penetra el corazón.

¡Quién mira indiferente
la lágrima preciosa
que vierte generosa
la sensibilidad!
Su brillo, transparente
del alma el fondo deja,
y hasta el matiz refleja
de la felicidad.

Permite que recoja
esa preciosa perla;
los ángeles al verla
mi dicha envidiarán:
amor en su congoja,
para calmar enojos,
en tus divinos ojos
puso ese talismán.

viernes, 29 de octubre de 2021

CESARE PAVESE Santo Stefano Belbo (Cuneo)- Turín, 1950


CESARE PAVESE Santo Stefano Belbo (Cuneo)- Turín, 1950
VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS




Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
-esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo-. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola sobre ti misma te inclinas
en el espejo. Oh querida esperanza,
también ese día sabremos nosotros
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como contemplar en el espejo
el resurgir de un rostro muerto,
como escuchar unos labios cerrados.
Mudos, descenderemos en el remolino.

Versión de Carles José i Solsora



CREACIÓN

Estoy vivo y he sorprendido las estrellas en el alba.
Mi compañera continúa durmiendo y lo ignora.
Mis compañeros duermen todos. La clara jornada
se me revela más limpia que los rostros aletargados.

A distancia, pasa un viejo, camino del trabajo
o a gozar la mañana. No somos distintos,
idéntica claridad respiramos los dos
y fumamos tranquilos para engañar el hambre.
También el cuerpo del viejo debería ser sano
y vibrante -ante la mañana, debería estar desnudo.

Esta mañana la vida se desliza por el agua
y el sol: alrededor está el fulgor del agua
siempre joven; los cuerpos de todos quedarán al
descubierto.

Estarán el sol radiante y la rudeza del mar abierto
y la tosca fatiga que debilita bajo el sol,
y la inmovilidad. Estará la compañera
-un secreto de cuerpos. Cada cual hará sentir su
voz.

No hay voz que quiebre el silencio del agua
bajo el alba. Y ni siquiera nada que se estremezca
bajo el cielo. Sólo una tibieza que diluye las estrellas.
Estremece sentir la mañana que vibre,
virgen, como si nadie estuviese despierto.

PAUL VALÉRY FRANCIA, 1871-1945

 

PAUL VALÉRY FRANCIA, 1871-1945

PAUL VALÉRY
FRANCIA, 1871-1945


LA DORMEUSE


¿Qué secreto mi amiga quema bajo tu pecho?
¿A través de tu rostro huele el alma de una flor?
¿De qué vano alimento tu cándido calor
hace aquel puro brillo que te alumbra en tu lecho?

Sueños, respiración, abolido despecho...
Más fuerte eres que el llanto sosiego vencedor
cuando en tu pleno sueño redondez y temblor
de ese seno enemigo se alzan en acecho.

Mujer, montón dorado de sombras y de mimos
tu temible reposo tales dones retrata
lánguida cervatilla buscando los racimos.

Que a pesar de tu alma que el infierno encarcela
tu forma el vientre puro con el brazo recata
y mis ojos se abren mientras tu forma vela.

Versión de Jorge Rojas


LOS PASOS


Pasos nacidos de un silencio
tenue, sagradamente dados,
hacia el recinto de mis sueños
vienen tranquilos, apagados.

Rumores puros y divinos,
todos los dones que descubro
-¡oh blandos pasos reprimidos!-
llegan desde tus pies desnudos.

Si en el convite de tus labios
recoge para su sosiego
mi pensamiento -huésped ávido-
el vivo manjar de tu beso.

Avanza con dulzura lenta,
con ternura de ritmos vagos:
como ha vivido de tu espera,
mi corazón marcha en tus pasos.

miércoles, 18 de agosto de 2021

Entre Irse Y Quedarse de Octavio Paz

 
Entre Irse Y Quedarse de Octavio Paz


Entre Irse Y Quedarse de Octavio Paz


Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.

La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.

Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.

Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.

Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.

La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.

En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.

Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.




viernes, 30 de julio de 2021

SANDALIAS DE ESPUMA POR CARLOS ZUÑIGA SEGURA

 

SANDALIAS DE ESPUMA POR CARLOS ZUÑIGA

SANDALIAS DE ESPUMA POR  CARLOS ZUÑIGA SEGURA


El silencio crece conforme avanza la bruma.
Pienso que alguien me visita, pero calla.
Abro el corazón,
mi voz se incorpora
entre fisuras y el vértigo cotidiano.

En estos tiempos
el día y la noche son idénticos.
Basta agitar sus alas,
soltar sus esporas,
danzar como ángel o demonio,
descubrir la suerte que nos aguarda
en alguna oquedad
o donde la utopía se expande
en nocturna obstinación.

Todo se enlaza en altas mareas.
La ciudad trajina con sus dardos
y destroza arboladuras.
Sólo la sangre aviva lumbres
que nos pertenecen aún
para tiempos que migren sin estrellas.

 Carlos Zúñiga Segura, es un poeta y escritor peruano. Wikipedia
 

miércoles, 16 de junio de 2021

JOHN KEATS Finsbury Pavement (afueras de Londres), 1795 - Roma, 1821


JOHN KEATS Finsbury Pavement (afueras de Londres), 1795 - Roma, 1821

JOHN KEATS
Finsbury Pavement (afueras de Londres), 1795 - Roma, 1821


TEN COMPASIÓN, AMOR

¡Ten compasión, piedad, amor! ¡Amor, piedad!
Piadoso amor que no nos hace sufrir sin fin,
amor de un solo pensamiento, que no divagas,
que eres puro, sin máscaras, sin una mancha.
Permíteme tenerte entero… ¡Sé todo, todo mío!
Esa forma, esa gracia, ese pequeño placer
del amor que es tu beso… esas manos, esos ojos divinos
ese tibio pecho, blanco, luciente, placentero,
incluso tú misma, tu alma por piedad dámelo todo,
no retengas un átomo de un átomo o me muero,
o si sigo viviendo, sólo tu esclavo despreciable,
¡olvida, en la niebla de la aflicción inútil,
los propósitos de la vida, el gusto de mi mente
perdiéndose en la insensibilidad, y mi ambición ciega!

jueves, 6 de mayo de 2021

ENRIQUE MOLINA Buenos Aires-Argentina,1910-1977

 

ENRIQUE MOLINA Buenos Aires-Argentina,1910-1977

ADIÓS


Un día más, sólo un minuto más, para estar vivo
y despedirme de cuanto amé.
Para decir adiós a las cosas que vi y toqué mientras moría
desde el instante mismo en que nací.
Y vino el niño con el premio que sacó en el colegio por su
sabiduría,
y el ala de la gaviota golpeando en lo infinito con su vuelo,
vino la cabellera derramada y el rostro de la misteriosa
mujer que estuvo a mi lado, en el lecho, sin que yo lo supiera,
y el río con su lenta corriente musculosa
a través de cada mueble, cada objeto y cada gesto
de quien me ve parir, ¡oh Dios mío!

Un instante más aún en el suelo que pisé,
en el aire de mi respiración
sofocada por el amor, en los vestigios de la pasión,
con cuanto -mosca o sol- me deslumbró en este extraño
planeta, donde perdure año tras año, presintiendo
este límite de espumas, este revuelto torbellino
de la despedida, yo, que tanto fui deslumbrado
por centelleante atracción de la tierra,
por cuanto fue caricia o solamente un espejismo del mundo
es mi destino.

Así, pues, despidiéndome de los caballos, de la canoa,
los pájaros, el gato y sus costumbres. Déjame
una vez más mirar las flores y la lluvia. Es éste
el trágico instante en que uno descubre
el delirio misterioso de las cosas, sus raíces secretas,
el instante supremo de decir adiós.
a cuanto se adoró en esta vida.

martes, 23 de marzo de 2021

Alicia Dafne por Marco Martos

Alicia Dafne por Marco Martos

Alicia Dafne por Marco Martos

Solo duendes benéficos circulan
en las noches del invierno por tu alcoba.
que cuidan tu sueño y borran tus pesares.
No hay otra forma de explicar
tu energía que se prodiga en los días
numerosos de las cuatro estaciones
en tantas ciudades dispersas por los mapas.
Ellos son silenciosos y se confunden con las sombras.
Son reconocidos por la luz de la luna
que se filtra por la ventana y por tu gato
y por tu perro que hacen lentas cabriolas,
y por la poesía que se conecta con sus figuras milenarias.
Amanece y los duendes vuelven a las selvas y campiñas.
Ahora despiertas, infatigable, como siempre.

 

jueves, 17 de diciembre de 2020

CLARIBEL ALEGRÍA Estelí, Nicaragua, 1924. PEQUEÑA MUERTE

 

CLARIBEL ALEGRÍA
Estelí, Nicaragua, 1924


 PEQUEÑA MUERTE

CLARIBEL ALEGRÍA Estelí, Nicaragua, 1924. PEQUEÑA MUERTE


Fue una pequeña muerte
tu partida.
Una muerte pequeña que me crece
cuando imagino
a veces que estás cerca
y me obstino en dar vueltas
por las calles
y regreso a mi casa
con la lluvia
cayendo
y me asalta tu voz
en la noche
sin horas.

 



domingo, 1 de noviembre de 2020

EVARISTO CARRIEGO Paraná, 1883 - Buenos Aires, 1912 TU SECRETO

 

EVARISTO CARRIEGO Paraná, 1883 - Buenos Aires, 1912  TU SECRETO

EVARISTO CARRIEGO Paraná, 1883 - Buenos Aires, 1912  TU SECRETO


¡De todo te olvidas! Anoche dejaste
aquí, sobre el piano que ya jamás tocas,
un poco de tu alma de muchacha enferma:
un libro, vedado, de tiernas memorias.

Íntimas memorias. Yo lo abrí, al descuido,
y supe, sonriendo, tu pena más honda,
el dulce secreto que no diré a nadie:
a nadie interesa saber que me nombras.

...Ven, llévate el libro, distraída, llena
de luz y de ensueño. Romántica loca...
¡Dejar tus amores ahí, sobre el piano!...
De todo te olvidas, ¡cabeza de novia!

 

EVARISTO CARRIEGO Paraná, 1883 - Buenos Aires, 1912  TU SECRETO

  A MI PADRE LO VEO POR WINSTON ORRILLO


La mesa estaba alegre como nunca.
Bebíamos el té: mamá reía
recordando, entre otros,
no sé qué antiguo chisme de familia;
una de nuestras primas comentaba
-recordando con gracia los modales,
de un testigo irritado- el incidente
que presenció en la calle;
los niños se empeñaban, chacoteando,
en continuar el juego interrumpido,
y los demás hablábamos de todas
las cosas de que se habla con cariño.

Estábamos así, contentos, cuando
alguno te nombró, y el doloroso
silencio que de pronto ahogó las risas,
con pesadez de plomo,
persistió largo rato. Lo recuerdo
como si fuera ahora: nos quedamos
mudos, fríos. Pasaban los minutos,
pasaban y seguíamos callados.

Nadie decía nada, pero todos
pensábamos lo mismo. Como siempre
que la conmueve una emoción penosa,
mamá disimulaba ingenuamente
queriendo aparecer tranquila. ¡Pobre!

¡Bien que la conocemos!... Las muchachas
fingían ocuparse del vestido
que una de ellas llevaba:
los niños, asombrados de un silencio
tan extraño, salían de la pieza.
Y los demás seguíamos callados
sin mirarnos siquiera.

jueves, 23 de julio de 2020

POESÍA DE MANUEL JOSÉ ARCE Guatemala, 1935-Francia, 1985

 

POEMA "HOLA" DE MANUEL JOSÉ ARCE Guatemala, 1935-Francia, 1985

POESÍA DE MANUEL JOSÉ ARCE Guatemala, 1935-Francia, 1985

HOLA

Tú, que vienes caminando
desde el fondo de mi vida;
que traes como bandera
la música de tu risa;
tú que en tus ojos escondes
lo que mi alma necesita;
tú, que en mi pecho has vivido
por años como dormida
y hoy me despiertas de golpe
hasta que no da cabida
mi pequeño corazón
para esta explosión de dicha.
Eres el río al que quise
ponerle diques un día.
Hoy que subió tu corriente
ya no hay diques que resistan.
En la casa de mi pecho,
en mi sueño y mi vigilia,
en las calles de mis manos,
en la ciudad de mis días,
en la patria de mis pasos
y en el país de mi vida
ven, entra y manda: es tu reino,
tu victoria, tu conquista.

 

POEMA "TODA TÚ" DE MANUEL JOSÉ ARCE Guatemala, 1935-Francia, 1985

TODA TÚ

Toda tú eres santuario,
toda blanca;
se ha llenado tu cuerpo de designios.
Tienes la santidad de la esperanza
y la paz
generosa
de los lirios.
Toda tú eres milagro,
das tu lecho
de altas arenas
al naciente río;
enciendes en tu sangre
el claro fuego
y con tu carne pueblas el vacío.
Toda tu,
fervorosa,
temerosa,
frente a tu propio territorio vivo,
junto a los ventanales de tu alma,
bajo la blanca sombra de tu espíritu.
Toda tú,
niña,
blanca,
inmaculada,
santificada en el minuto limpio;
más mujer que la tierra,
más fecunda,
innumerable y grave
como un libro.

Cimiento de las horas,
silenciosa;
vértice de mi amor,
toda camino,
toda
inmanchable altura,
toda tiempo,
inflamada de vida,
toda
río.

viernes, 26 de junio de 2020

FEDERICO BALART Pliego-Murcia, 1831 - 1905

 

FEDERICO BALART

FEDERICO BALART
Pliego-Murcia, 1831 - 1905

 RECUERDO

¡En mis brazos murió! Boca con boca,
bebí anhelante su postrer aliento,
que, aumentando por grados mi tormento,
desde entonces el alma me sofoca.

Yo mismo la vestí. Mudo cual roca,
sin lanzar un gemido ni un lamento,
cumpliéndole un sagrado juramento,
negro manto le puse y blanca toca.

Hoy, cuando la amargura me enloquece
una dulce visión de aspecto santo
con hábito monjil se me aparece.

Compasiva me mira; y cuando el llanto
mis párpados cansados humedece,
las lágrimas me enjuga con su manto.

VISION


Por los ámbitos lóbregos de un sueño
vi cruzar un fantasma peregrino
que, envuelto en nube de fulgor divino,
me llamaba mirándome risueño.

Seguirle quise con ardiente empeño,
fascinado y extático y sin tino;
pero, al tocar su manto purpurino,
veloz huyó, mirándome con ceño.

Sentido de su rápida mudanza,
«¿Por qué –dije– te places en mi daño?»
Y él, al desvanecerse en lontananza:

«Yo soy –me dijo con semblante huraño–,
para quien no me logra, la Esperanza;
para quien me consigue, el Desengaño

domingo, 9 de febrero de 2020

POEMAS ILUSTRADOS DE MIGUEL HERNÁNDEZ

POEMAS ILUSTRADOS DE MIGUEL HERNÁNDEZ 

MIGUEL HERNÁNDEZ



Poeta español nacido en Orihuela, Alicante, en 1910. Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios, el de pastor de cabras. Guiado por su amigo Ramón Sijé, se inició en la poesía desde los veinte años; publicó su primer libro «Perito en lunas» en 1933 y posteriormente,  los sonetos agrupados en «El rayo que no cesa», marcaron la experiencia amorosa del poeta. 

Durante la guerra civil militó muy activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado y condenado a muerte al terminar el conflicto. Antes de morir, enfermo y detenido, publica su última obra, «Cancionero y romancero de ausencias”. Falleció en 1942. 



De "Imagen de tu huella" 1934

Astros momificados y bravíos...
Astros momificados y bravíos
sobre cielos de abismos y barrancas
como densas coronas de carlancas
y de erizados pensamientos míos.

Bajo la luz mortal de los estíos,
zancas y uñas se os ponen oriblancas,
y os azuzáis las uñas y las zancas
¡en qué airados y eternos desafíos!

¡Qué dolor vuestro tacto y vuestra vista!
intimidáis los ánimos más fuertes,
anatómicas penas vegetales

Todo es peligro de agresiva arista,
sugerencia de huesos y de muertes,
inminencia de hogueras y de males.

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos...
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos..

No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.
Pirotécnicos pórticos de azahares...
Pirotécnicos pórticos de azahares,
que glorificarán los ruy-señores
pronto con sus noctámbulos ardores,
conciertan los amargos limonares.

Entusiasman los aires de cantares
fervorosos y alados contramores,
y el giratorio mundo va a mayores
por arboledas, campos y lugares.

La sangre está llegando a su apogeo
en torno a las criaturas, como palma
de ansia y de garganta inagotable.

¡Oh, primavera verde de deseo,
qué martirio tu vista dulce y alma
para quien anda solo y miserable!

Ya se desembaraza y se desmembra...
Ya se desembaraza y se desmembra
el angélico lirio de la cumbre,
y al desembarazarse da un relumbre
que de un puro relámpago me siembra.

Es el tiempo del macho y de la hembra,
y una necesidad, no una costumbre,
besar, amar en medio de esta lumbre
que el destino decide de la siembra.

Toda la creación busca pareja:
se persiguen los picos y los huesos,
hacen la vida para todas las cosas.

En una soledad impar que aqueja,
yo entre esquilas sonantes como besos
y corderas atentas como esposas.  
De "Imagen de tu huella" 1934 





YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO...

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.



No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es el día.
De "Cancionero y romancero de ausencias" 1941 1942
 


ANTES DEL ODIO

Todo lo que significa
Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,


Corazón en una copa
donde me la bebo yo,
y no se lo bebe nadie,
nadie sabe su sabor.
Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!

No es posible acariciarte
con las manos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.
Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.

Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
escupido, sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo sólo,
sólo por amor.

horizonte aletearte,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.

Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.

No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.



 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


 MIGUEL HERNÁNDEZ


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1. Quien se para a llorar, quien se lamenta contra la piedra hostil del desaliento, quien se pone a otra cosa que no sea el combate, no será un vencedor, será un vencido lento.

2. Desperté de ser niño. Nunca despiertes. Triste llevo la boca. Ríete siempre. Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.

3. Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes. Tristes. Tristes armas si no son las palabras. Tristes. Tristes. Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes. Tristes.

4. Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde.

5. No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida.

6. ¿Qué poco vale uno ya! Hasta las ratas se suben a ensuciar la azotea de los pensamientos. Esto es lo que hay de nuevo en mi vida: ratas. Ya tengo ratas, piojos, pulgas, chinches, sarna. Este rincón que tengo para vivir será muy pronto un parque zoológico, o mejor dicho, una casa de fieras…

7. ¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla, pero qué injustamente arrebatada! No sabe andar despacio, y acuchilla cuando menos se espera su turbia cuchillada.

8. El mundo es como aparece ante mis cinco sentidos, y ante los tuyos que son las orillas de los míos.

9. Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene, y aquí estoy para morir, cuando la hora me llegue, en los veneros del pueblo desde ahora y desde siempre.

10. Sangre que no se desborda, juventud que no se atreve, ni es sangre, ni es juventud, ni relucen, ni florecen.

11. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.

12. Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento.

13. Aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté, escríbeme a la tierra, que yo te escribiré.

14. Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños.

15. Cada día lo desea más mi sangre y se me agranda de amor y se me desbanda, y no llego a comprender por qué no lo he de querer si el corazón me lo manda.

16. Ayer amaneció el pueblo desnudo y sin qué ponerse, hambriento y sin qué comer, el día de hoy amanece justamente aborrascado y sangriento justamente.

17. Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos.

18. No sé qué es de mi oreja sin tu acento, ni hacia qué polo yerro sin tu estrella, y mi voz sin tu trato se afemina. Los olores persigo de tu viento y la olvidada imagen de tu huella, que en ti principia, amor, y en mí termina.

19. Se pondrá el tiempo amarillo sobre mi fotografía.

20. En este campo estuvo el mar. Alguna vez volverá. Si alguna vez una gota roza este campo, este campo siente el recuerdo del mar. Alguna vez volverá.

21. Encarnación, yo digo en mi corazón, si soy tonto que lo sea. No me importa: no me muero por ser tonto, tonto estoy, y sí sé que tonto soy, sé que hasta tonto te quiero.

22. El mar también elige puertos donde reír como los marineros. El mar de los que son. El mar también elige puertos donde morir. Como los marineros. El mar de los que fueron.

23. No te asomes a la ventana, que no hay nada en esta casa. Asómate a mi alma.

24. A mí me ha de enamorar,de una manera acendrada, mujer que no luzca nada sino este particular: como la tierra ha de ser de sencilla y amorosa, que así será más esposa y así será más mujer.

25. Rueda que irás muy lejos, vuela que irás muy alto. Torre del día eres, del tiempo y del espacio.

26. No vale entristecerse. La sombra que te lo ha dado. La sombra que se lo lleve.

27. Boca que arrastra mi boca. Boca que me has arrastrado: boca que vienes de lejos a iluminarme de rayos. Alba que das a mis noches un resplandor rojo y blanco. Boca poblada de bocas: pájaro lleno de pájaros.

28. No me llaga ningún mal ni ninguna cuerda rota: lo que tu atención hoy nota fue siempre en mí natural.

29. Adiós, hermanos, camaradas y amigos. Despedidme del sol y de los trigos.

30. Cuerpos que nacen vencidos, vencidos y grises mueren: vienen con la edad de un siglo, y son viejos cuando vienen.

31. No hay quien sitie la vida, no hay quien cerque la sangre cuando empuña sus alas y las clava en el aire.

32. Muchos tragos es la vida y un solo trago es la muerte.

33. Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido.

34. La fábrica se halla guardada por las flores, los niños, los cristales, en dirección al día. Dentro de ella son leves trabajos y sudores, porque la libertad puso allí la alegría.

35. Coloco relicarios de mi especie a tu talón mordiente, a tu pisada, y siempre a tu pisada me adelanto para que tu impasible pie desprecie todo el amor que hacia tu pie levanto.

36. Las armas que más brillan en mis manos y con ellas tengo que transformar la vida.

37. Entre las flores te fuiste. Entre las flores me quedo.

38. Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas.

39. En vuestra mano está la libertad del ala, la libertad del mundo, soldados voladores: y arrancaréis del cielo la codiciosa y mala hierba de otros motores.

40. Sangre remota. Remoto cuerpo, dentro de todo: dentro, muy dentro de mis pasiones, de mis deseos.

41. El hambre es el primero de los conocimientos: tener hambre es la cosa primera que se aprende.

42. Volverás a mi huerto y a mi higuera: por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenera.

43. El vuelo significa la alegría más alta, la agilidad más viva, la juventud más firme.

44. ¿Quieres bajo la tierra? Bajo la tierra quiero porque hacia donde corras quiere correr mi cuerpo. Ardo desde allí abajo y alumbro tus recuerdos.

45. Ríete tanto que mi alma al oírte bata el espacio.

46. No te hieran por la espalda, vive cara a cara y muere con el pecho ante las balas, ancho como las paredes.

47. Pero el silencio puede más que tanto instrumento.

48. Pintada, no vacía: pintada está mi casa del color de las grandes pasiones y desgracias.

49. Toro en la primavera más toro que otras veces, en España más toro, toro, que en otras partes. Más cálido que nunca, más volcánico, toro, que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.

50. Aquí tengo una voz enardecida, aquí tengo un vida combatida y airada, aquí tengo un rumor, aquí tengo una vida.

51. ¿Quién llenará este vacío de cielo desalentado que deja tu cuerpo al mío?

52. Hoy el amor es muerte, y el hombre acecha al hombre.

53. Entro despacio, se me cae la frente despacio, el corazón se me desgarra despacio, y despaciosa y negramente vuelvo a llorar al pie de una guitarra.

54. Basta mirar: se cubre de verdad la mirada.

55. Basta escuchar: retumba la sangre en las orejas.

56. De cada aliento sale la ardiente bocanada de tantos corazones unidos por parejas.

57. La mujer sin el hombre apagada va. Apagado va el hombre sin luz de mujer.

58. Cuerpos como un mar voraz, entrechocado, furioso. Solitariamente atados por el amor, por el odio, por las venas surgen hombres, cruzan las ciudades, torvos.

59. España, piedra estoica que se abrió en dos pedazos de dolor y de piedra profunda para darme: no me separarán de tus altas entrañas, madre.

60. Un carnívoro cuchillo de ala dulce y homicida sostiene un vuelo y un brillo alrededor de mi vida.

61. Sigue, pues, sigue cuchillo, volando, hiriendo.

62. Teme que el barro crezca en un momento, teme que crezca y suba y cubra tierna, tierna y celosamente tu tobillo de junco, mi tormento, teme que inunde el nardo de tu pierna y crezca más y ascienda hasta tu frente.

63. El número de sangres que el mundo iluminó en dos halló el principio: tú y yo.

64. El odio se amortigua detrás de la ventana. Será la garra suave.

65. Esta ciudad no se aplaca con fuego, este laurel con rencor no se tala. Este rosal sin ventura, este espliego júbilo exhala.

66. Sólo te nutre tu vívida esencia. Duermes al borde del hoyo y la espada.

67. Eres mi casa, Madrid: mi existencia, ¡Qué atravesada!

68. Dime desde allá abajo la palabra te quiero. ¿Hablas bajo la tierra? Hablo con el silencio.

69. Dejadme la esperanza.70. En la pasión del vuelo truena la luz, y exalta alas con que batirme.


ENTRADAS DESTACADAS

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

BALADA DE CHANG’AN POR LI BAI BALADA DE CHANG’AN Cuando mis cabellos comenzaron a cubrir mi frente Delante de la puerta me divertía recogien...

HAIKU DE FANNY JEM WONG

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en el estanque / las aguas se elevan / besos y rezos

HAIKU

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HAIKU Perfecto amor - corazón de los bosques -cantan las aves. -Fanny Jem Wong

HAIKU DE FANNY JEM WONG

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piel amarilla / viajas sin rumbo fijo /seis estaciones

HAIKU

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HAIKU La mariposa - Princesa de las nubes - escribe versos. -Fanny Jem Wong

CONFUCIO

La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.

HAIKU DE FANNY JEM WONG

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ojitos negros / carita de min pao / infinita luz /

RECORDATORIO

RECORDATORIO
“Confía, mas sé prudente. No te apresures en entregar tu fe y confianza a quienes no lo valoran. Recuerda que el común de las gentes está acostumbrado a los reveces.” FANNY JEM WONG

Un recordatorio valioso:

Un recordatorio valioso:
"Distráete del dolor, de la indiferencia, de la traición, no permitas que te transformen en lo que no eres." Fanny Jem Wong

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮
«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘁𝘂𝘀𝗮𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘂𝗮𝗻𝗼𝘀, compilada por el Dr. Ignacio López-Calvo y Rodrigo P. Campos a , publicado por Palabra de Clío , historiadores mexicanos. 2022. 316 págs. ISBN: 978-612-48686-0-3. Poemas de Fanny Jem Wong, pág. 228-243.