Zhuangzi

El perro no sabe que está en el establo. El cerdo no sabe que está en el corral. Por lo tanto, aquellos que no saben que son esclavos, son realmente libres. Zhuangzi
Mostrando entradas con la etiqueta “TEMPO DE POESIA”. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta “TEMPO DE POESIA”. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de septiembre de 2014

HOMENAJE A MAHMOUD DARWISH


MAHMOUD DARWISH

Biografía de Mahmud Darwish

Por: MARÍA LUISA PRIETO


Mahmud Darwish no sólo es uno de los más grandes poetas árabes contemporáneos sino también una leyenda viva: sus libros circulan a millares por todos los países árabes y los estadios se llenan para escuchar sus recitales poéticos, acontecimientos irrepetibles que nadie quiere perderse. Hombre laico y moderno, refinado y elegante, Darwish es un palestino de diálogo, aunque su voluntad no se doblegue fácilmente ni esté dispuesto a hacer concesiones humillantes. Una de sus mayores esperanzas es revitalizar la literatura palestina, procurar a toda costa que los problemas políticos no la paralicen. Y para los palestinos, la proximidad física de su poeta es como una fiesta continua, un símbolo de la cultura palestina. No obstante, a pesar de haber alcanzado con creces las metas soñadas, el poeta, desde su actual residencia entre Jordania y Cisjordania, aspira a poder regresar algún día a su tierra natal, Galilea, donde nació el 13 de marzo de 1942.


Procedente de un ambiente campesino, sus primeros años los pasó en Birwa, una pequeña aldea de Galilea, situada a unos nueve kilómetros de Acre, donde sus padres poseían unas tierras que cultivaban para poder vivir.


En 1948, tras la retirada de las tropas británicas de Palestina y la implantación del Estado de Israel, su familia –como miles de familias palestinas- se vio obligada a huir de su casa para salvar la vida. Permanecieron un año en el Líbano y al regresar a Palestina se encontraron con que Birwa había sido completamente destruida por el ejército israelí, al igual que otras muchas aldeas. Tuvieron que instalarse en Dair Al Asad aunque de forma clandestina porque durante el año que habían permanecido refugiados en El Líbano, las autoridades israelíes habían elaborado unos censos, y los que no figuraban en los mismos, no tenían derecho a vivir en el nuevo Estado de Israel.


Clandestino en su propio país y posteriormente ciudadano de segunda categoría en un Estado que le rechaza, el adolescente se refugia en los libros y plasma su identidad con lo único que le queda: el lenguaje. Se lanza a la escritura al mismo tiempo que a la acción política en el seno del partido comunista: a los veinte años publica su primer poemario, Pájaros sin alas, extraordinariamente lírico y muy influido todavía por la poesía árabe clásica. Cuatro años después publica el segundo: Hojas de olivo, mezcla de espontaneidad, musicalidad lirismo y mensaje directo, donde está patente el sufrimiento físico y psicológico de los palestinos dentro del Estado de Israel.


En el siguiente poemario, Enamorado de Palestina, de 1966, se advierte la influencia del Mahyar y de la escuela romántica, que se dejó sentir igualmente en sus contemporáneos de todo el mundo árabe. En esta fase su estilo se vuelve más delicado, menos directo, incluso sus denuncias de las condiciones políticas y sociales en la Palestina ocupada se expresan con menos amargura y más nostalgia.


La siguiente etapa poética de Mahmud Darwish se caracteriza por la innovación. En su afán de traspasar los cánones poéticos tradicionales, la voz del poeta sirio Muhammad Al Magut resonó en el joven Darwish como la voz del presente, junto con algunos poetas occidentales como Nazim Hikmet, Louis Aragon, Pablo Neruda o García Lorca, con los que en cierto modo se identificaba; y como muchos poetas árabes se sintió fascinado por T. S. Eliot.


Fin de la noche, de 1967, es el poemario que abre esta larga y madura etapa, en la que se advierte una mayor abstracción. Sin embargo, el poeta siempre preserva la claridad de expresión y universalidad de visión de su poesía utilizando símbolos enraizados íntimamente con su lugar de origen: roca, montaña, árbol, mar… y especialmente la tierra, que para él no tiene un significado únicamente político sino también sagrado, siendo a la vez lecho y sepulcro.


El siguiente poemario: Los pájaros mueren en Galilea, de 1969, es el que según Darwish marcó su primera mutación poética por la amplia utilización del símbolo y el mito, provocando una ola de rechazos. Le acusaron de haber renunciado a sus compromisos y a su concepción anterior de la poesía y de marcar una distancia entre la tierra y él. Este malentendido le persiguió desde sus comienzos pero siempre se resistió a esa “prisión atrayente” que para él suponía seguir estancado en la primera etapa, y escribió poemas todavía más “difíciles” que el lector inicialmente rechazaba pero poco a poco iba aceptando.


En Mi amada se despierta, de 1970, amplía el campo simbólico incluyendo figuras del pasado y acontecimientos históricos, tanto del mundo islámico como del cristiano. La figura más relevante es Cristo y el suceso más recurrente es la crucifixión, que tuvo lugar en Palestina, tierra a la que el poeta pertenece, lo cual le arma de una gran fuerza moral y abre ante él un vasto horizonte humano de esperanza y desafío.


El impacto de su mensaje poético, testimonio directo del sufrimiento y la humillación cotidianos en el Estado de Israel, así como su militancia comunista, no pasan inadvertidos ante las autoridades israelíes: le consideran demasiado peligroso para andar suelto y por ello le condenan a arrestos domiciliarios permanentes y numerosos encarcelamientos, lo cual le provoca un intenso deseo de libertad para dar rienda suelta a su creatividad.


Viaja con una delegación de la juventud comunista por diversos países socialistas europeos y, en lugar de regresar, decide instalarse en Egipto, proponiéndose firmemente mantener la distancia entre la práctica de la poesía y la cuestión nacional, aunque era plenamente consciente de que ponía en entredicho su mito. Sin embargo, el alejamiento físico de Palestina en lugar de apagarlo, alimentó el mito porque su voz permanecía en todos los lugares, y defendiendo su derecho a la experimentación, aún a riesgo de ruptura con sus lectores, desafió a los que pronosticaban que no escribiría un solo verso fuera de Palestina porque su vena poética dependía del contacto físico con el lugar, ignorando que la fidelidad de un poeta a los suyos no depende de una acción política directa sino de la sinceridad de la obra.


Su estancia fuera de Palestina supone un gran progreso en el campo de la creatividad: su poesía gana en complejidad y participa plenamente en la aventura de la modernidad poética, aunque nunca abandona su ternura inicial ni su capacidad de transmitir la experiencia palestina. Las imágenes siguen siendo ricas y luminosas, íntimamente ligadas a las experiencias vitales y con gran originalidad metafórica, como demuestra el poemario que abre esta tercera etapa: Amarte o no amarte, de 1972, del que destacan los conmovedores “Salmos” y el poema “Sirhán toma café en la cafetería”, que sintetiza a la perfección el estado psicológico del poeta dirigiéndose desde fuera de Palestina a los árabes que permanecen en la tierra ocupada.


A comienzos del los años setenta se instala en Beirut, convirtiéndose en parte activa del movimiento literario libanés. Beirut se rinde ante el genio creador del poeta y desde entonces será su “segunda Haifa”, el ambiente idóneo para estimular su proyecto de renovación cultural. Allí dirige el centro de investigación de estudios palestinos y dos de las más importantes revistas árabes: Shuún filistiniyya y Al Karmel. Durante estos años, Darwish se convierte en la gran voz de su pueblo y se consagra como uno de los más grandes poetas árabes vivos, siendo también testigo de la guerra civil libanesa, tragedia que le inspira numerosos poemas desesperados.


En 1982, tras la invasión israelí del Líbano, Mahmud Darwish se ve obligado a abandonar aquel país para permanecer exiliado en Europa, principalmente en París, junto con estancias en Túnez. Es ésta una etapa de gran madurez artística -según sus palabras, al salir de Beirut se aproxima a la ribera de la poesía- en la que escribe poemas largos, teatrales, con un movimiento especial, numerosas imágenes poéticas y voces variadas. A veces el ritmo se acerca a las canciones con poemas sonoros que son puro canto, especialmente en el poemario Elogio de la alta sombra, de 1983, y el poeta parece que quisiera engañar a la realidad que le rodea, siendo su gran temor que el sueño que sustenta a él y a su pueblo se desvanezca como consecuencia de la interminable tragedia.


En Menos rosas, de 1986, sigue experimentando con la forma y con el ritmo, logrando poemas de exquisita perfección formal y a la vez sinceridad e intensidad de sentimientos. Mezcla de orgullo y desesperación, de resistencia y reconocimiento del monstruo dominante, el héroe de estos poemas lucha hasta el límite de su capacidad, a pesar del exilio y la derrota, aunque sin dejarse guiar por el optimismo fácil.


A comienzos de los años noventa, Mahmud Darwish se propone llevar a cabo un proyecto ambicioso: una epopeya lírica que libere el lenguaje poético hacia horizontes épicos. El punto de partida será la multiplicidad de los orígenes culturales, dentro de un espacio temporal visto a través de los prismas del pasado y del porvenir.


Dentro de esta producción, Once astros, de 1992, alcanza una altura poética insuperable en la meta que el autor se había trazado. Es un poemario único, en el sentido de que el poeta consigue despegarse del presente para encontrar en la Historia el lugar que le niegan en la tierra. De este modo, con una mayor capacidad lírica, da un paso de lo relativo a lo absoluto, inscribiendo lo nacional en lo universal.


Está compuesto por poemas largos, con una perfecta armonía entre las imágenes y el ritmo, y fuertemente marcados por grandes experiencias trágicas de la humanidad, como la guerra de Troya, las invasiones de los mongoles, la pérdida de Al Andalus o el genocidio de los pueblos indios, con referencias constantes a personajes y a lugares históricos y míticos.


¿Por qué has dejado el caballo solo?, de 1995, es un poemario de profunda simplicidad y a la vez gran elaboración, una biografía poética -tal vez impulsado por el miedo de que el pasado se olvide o se deje escapar- con unos poemas de gran plasticidad en los que el poeta refleja, como en ocasiones anteriores había hecho, su gran sentido del ritmo.


En esta vuelta a las cosas primeras, tras una larga travesía poética que se rebela contra sí misma, el poeta se inspira en su intimidad profunda, que no puede desgajar de su entorno porque los elementos primeros tienen también un componente mítico o psicológico. De esta forma compone un canto épico y mítico que narra lo cotidiano pero también cuenta, quizá sin habérselo propuesto de forma premeditada, una historia colectiva.


Los siguientes poemarios: El lecho de una extraña, de 1999, y Mural, del 2000, están concebidos como obras arquitectónicas, con una estructura sólida y proporciones muy exactamente calculadas y realizadas con gran precisión. El resultado son unos poemas de gran sobriedad expresiva y a la vez extraordinaria finura, gracia y armonía, compuestos no sólo para ser recitados en su lengua original sino también para ser visualizados.


Firmemente decidido a ocupar el sitio que le corresponde en el panorama poético universal, el poeta trasciende la cuestión nacional para ensalzar su humanidad, aunque liberando a los poemas de un realismo excesivo.


Ambos poemarios están inspirados, sin duda, en experiencias vitales del poeta, especialmente Mural, en el que el Darwish muestra una gran maestría técnica, al tratarse de un largo poema en el que logra mantener continuamente una estructura y un ritmo armónicos, siendo asimismo admirable por la economía y la pureza de la composición.


El poema está basado en las visiones y sensaciones que le embargaron durante el breve espacio de tiempo en el que permaneció clínicamente muerto. Por ello, está concebido como una especie de fresco donde aparecen yuxtapuestas de forma impresionista diversas escenas que constituyen lo esencial de su trayectoria humana, salpicadas de diálogos y monólogos interiores.


Resulta sobrecogedora la absoluta soledad en la que el poeta se encuentra, convertido en palabra-idea, planteándose cuestiones esenciales que constituyen las preocupaciones más íntimas del ser humano, en un espacio luminoso y libre de barreras. En otra dimensión, es pura esencia fuera del cuerpo; no hay destino geográfico ni mapas sino extrañeza en un mundo extraño. El destierro y la lejanía están en su interior, y la vuelta a la que el poeta aspira es una vuelta al lenguaje, no al país, a los amigos ni a la amada.


Pero, contrariamente a lo que se pudiera pensar, la muerte no es algo terrorífico para el poeta sino un ser vivo, sometido a las normas que rigen a los seres vivos: se ríe, llora, teme, ama, añora y muere, estableciéndose entre ella y el poeta una relación extraña y contradictoria, mezcla de miedo y placer, desesperación y paz.


El lecho de una extraña, por el contrario, está compuesto íntegramente por poemas de amor en todas sus facetas, entremezclando, como ya lo había hecho anteriormente, la realidad con el mito y estableciendo numerosas relaciones intertextuales, tanto con la tradición clásica árabe como con el mundo contemporáneo, suprimiendo de este modo las barreras culturales del arte.


Es resaltable a lo largo de la obra una gran austeridad poética: las imágenes quedan reducidas al mínimo para dar un mayor protagonismo a la palabra, auténtico elemento estructural de los poemas.


También el ritmo cobra un especial protagonismo en este poemario, en el que el autor despliega su amplia experiencia en las artes amatorias, mostrando la compleja relación hombre-mujer, en la que cada uno se refleja en el otro y a la vez es un extraño para el otro, con la inevitable sensación de soledad que ello provoca.


Hablando en su propio nombre y recreando sus propias experiencias, Darwish muestra una de las visiones más agudas de la creatividad poética árabe actual, ensalzando algo tan aparentemente sencillo y natural como es el amor a la vida y el goce del placer.


Desde 1996 vive en Ramalla, donde dirige la prestigiosa revista literaria Al-Karmel cuyos archivos fueron destruidos por el ejército israelí durante el asedio de la ciudad en el año 2002- aunque constantemente es requerido para dar recitales poéticos por todo el mundo árabe.


Su fama se ha extendido también a Occidente, donde goza de gran prestigio, como demuestran los diversos premios literarios obtenidos, entre ellos el Lannan Cultural Freedom Price, en el año 2001, y el premio Príncipe Claus de Holanda, en el 2004.


FUENTE

http://www.poesiaarabe.com/biografia_de_mahmud_darwish.htm


MAHMOUD DARWISH
 
MAHMOUD DARWISH
  
 
MAHMOUD DARWISH
 

MAHMOUD DARWISH


MAHMOUD DARWISH

MAHMOUD DARWISH

Mahmud Darwish

En agosto del 2008, la figura de Mahmud Darwish se transformó en noticia debido a su fallecimiento, ocurrido en el Hospital Memorial Hermann de Houston, luego de ser sometido a una intervención quirúrgica de corazón.


Por ese entonces, muchos lectores que no conocían en profundidad su desempeño literario, se enteraron que, a lo largo de su trayectoria, este palestino nacido el 13 de marzo de 1941 en el seno de una numerosa familia de Al-Birwa había escrito obras como “Pájaros sin alas”, “Hojas de Olivo”, “Identidad”, “El fénix mortal”, “Estado de sitio” y “El lecho de una extraña”, entre otras. Sin embargo, es importante destacar que Mahmud Darwish no fue un escritor del montón.


Este hombre, cuya producción literaria ha sido traducida a una gran cantidad de idiomas, estaba considerado como “el poeta nacional palestino” (o el poeta de la resistencia) y se había convertido en uno de los autores árabes más célebres de la actualidad. Entre los reconocimientos obtenidos durante su carrera se encuentran, por ejemplo, el Premio Lotus, el Lenin, el Premio de la Fundación Lannan a la Libertad Cultural y la medalla de Caballero de las Artes y las Letras de Francia.


Tras concluir sus estudios secundarios, Darwish fue coeditor de la revista “La Aurora”, perteneciente al Partido Comunista de Israel, y comenzó a publicar contenido poético en el diario “El Nuevo” (donde llegó a ser editor) y la revista “La Unidad”.


Tiempo después, entre 1961 y 1970, el escritor fue arrestado en varias oportunidades por sus trabajos literarios y su militancia política opositora a la ocupación de Palestina. Así fue como Darwish decidió abandonar el país e instalarse primero en El Cairo y, luego, en Beirut, donde ingresó a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Más tarde vivió en París y en Túnez, y dirigió la revista literaria “El Carmelo”, además de presidir la Liga de Escritores y Periodistas Palestinos.


FUENTE


http://www.poemas-del-alma.com/blog/biografias/biografia-de-mahmud-darwish


MAHMOUD DARWISH
 
MAHMOUD DARWISH
 
MAHMOUD DARWISH
 


MAHMOUD DARWISH

jueves, 13 de febrero de 2014

CANCIÓN AMARGA DE GABRIELA MISTRAL


CANCIÓN AMARGA DE GABRIELA MISTRAL


CANCIÓN AMARGA DE GABRIELA MISTRAL


¡Ay! ¡Juguemos, hijo mío,
a la reina con el rey!

Este verde campo es tuyo.
¿De quién más podría ser?
Las oleadas de la alfalfa
para ti se han de mecer.

Este valle es todo tuyo.
¿De quién más podría ser?
Para que los disfrutemos
los pomares se hacen miel.

(¡Ay! ¡No es cierto que tiritas
como el Niño de Belén
y que el seno de tu madre
se secó de padecer!)

El cordero está espesando
el vellón que he de tejer.
Y son tuyas las majadas,
¿De quién más podrían ser?

Y la leche del establo
que en la ubre ha de correr,
y el manojo de las mieses
¿de quién más podrían ser?

(¡Ay! ¡No es cierto que tiritas
como el Niño de Belén
y que el seno de tu madre
se secó de padecer!)

¡Sí! ¡Juguemos, hijo mío,
a la reina con el rey!


lunes, 17 de junio de 2013

AFILANDO EL HACHA POR FANNY JEM WONG

FANNY JEM WONG, POETA PERUANA

Y volví el rostro y vi todas las injusticias que hay bajo la capa del cielo, y he aquí que había lágrimas en los que padecían injusticia sin que nadie los consolara, y los que cometían la injusticia eran demasiado poderosos. Y alabé a los muertos, porque habían muerto ya.

AFILANDO EL HACHA

I
Es  el cuerpo
el que hoy  domina,
el que acapara la vida
 y la aplasta.
Repugnantes sensaciones,
cansancio,
agotamiento,
enfermedad.
¿Quién demonios lo sabe? 
Adolorido desde sus bases
hasta su desolada cabeza,
en donde las ideas se achatan,
enmudecen, no cantan.
Tras las  rocas
se desliza  la niña rota
como negra arena
hacia el abismo.

II
Corazón enfermo
yaces sobre fuego
en la cumbre del dolor disperso,
tras los muros de tu casa  
en donde escucho tu llanto
florecer  al viento
entre circunferencias celestes
y rayones sicodélicos.

III
Dolor, bendito dolor
Cuanto te he invocado
Cuanto te he querido
reafirmación constante
de mi existencia,
diste  vida a las palabras,
estimulaste  mi voz,
te alzaste entre descomunales gritos,
otorgándole  sentido  al lenguaje
de mi linfa descompuesta,
de mis arterias  obstruidas,
de mis tejados ruinosos,
de mis negros laberintos,
de mis espejos rotos.

IV
¿Dónde está la verdadera muerte?
Esa no existe…no existe…no existe
Siempre escucharé su voz, siempre.
No olvidé  amigo mío afilar el hacha,
simplemente me  cansé de hacerlo…
Una y otra vez….Una y otra vez….
Perdida, agazapada entre silencios.

V
La loba está pariendo versos
 rojos, negros, blancos, verdes….
El dolor preparó el terreno,
regocíjate en tu sufrimiento
aúlla fuerte loba salvaje,
 grito  sagrado de la naturaleza.
Álzate como una reina,
bebe  de la fuente
y desde el centro mismo 
de un enorme círculo concéntrico
unos tras otro, pare a tus hijos
hasta desgarrar de tu matriz
 las purpuras  enredaderas.

VI
El tiempo  y la muerte gritaron de salida
a nosotros , a los niños  muertos.
De sus pestes y su ira   solo despojos
Las bestias permanecerán por siempre 
enredadas entre sus viseras.
Ciegas, cubiertas  hasta la saciedad  de veneno
de esputo, de la mierda  con la que nos cubrieron
La vida ha restituido al silencio  su hechizante canto
aquel  que endureció  nuestros pechos,
aquel  que arrugo  nuestras carnes,
aquel  que desvío  nuestras veredas
pero que  jamás  pudo secar  nuestras fuentes 
otorgándonos un rostro  más humano .

VII
Hasta el último instante
de mi pequeña existencia 
seguiré repitiéndote 
lo mucho que te  amo
y si  permitieras 
que una sola sombra de duda
atravesara  tu mente
 querrá decir  que nunca 
pudiste verme….

FANNY JEM WONG
LIMA PERÚ
03-09-2010

FANNY JEM WONG, POETA PERUANA

domingo, 7 de diciembre de 2008

"EL FANTASMA" POR WALTER FAILA

WALTER FAILA 
 WALTER FAILA : "EL FANTASMA"


 "EL FANTASMA" POR WALTER FAILA


Voy hacia ti…
Soy el fantasma que te cruza
Con un verso de miseria …y lejanía.

Soslayando tus espacios
De insolentes elegías,
Avasallando la mente que cojea
Sobre el alma indolente, que domina.

Soy el surco, el mar, el viento.
Voy a las manos que te desvisten
A tu piel, tus ansias, tus miedos.
A ti… a ningún lado.
Solo con las palabras
Que dibujan mis tristes versos.

Voy a ti…
A la inconsistente fantasía
De los desnudos cuerpos,
A la lujuria del eclipse
Sobre los rosales nuevos.

A que me ames!
Por qué?... para qué?
Voy a ti,
Sin mas causas que motivos
Sin mas razón que mis sueños.
A que expandas en tus muslos
El tibio rocío del deseo,
A que quites el polvo
De tu largo invernadero.

A que ojo?
A que rostro?
A que cuerpo?
A quien besas?

Soy el fantasma que te cruza,
El eco ruinoso
De aquellas grandes quimeras.
El que te baja el sol
En una noche de poemas
Destripando una rima
Con el puñal de las letras.

Qué buscas?
Dios se ha dormido en su jaula
Escuchando que blasfemas,
La distancia de un portal
Que te acerca, y que te aleja.

Voy hacia ti…
Sin piel, sin carne, con penas,
Con el amor perfecto
Que solo tu mente moldea.

A quién besas?, deja…deja,
Se ha hecho oscuro el camino,
El alma no tiene fuerzas.
Soy el fantasma que te cruza,
El poeta que siempre está,
El hombre que nunca llega.-

Walter Faila
Sociedad de Poetas Argentinos


viernes, 29 de agosto de 2008

MI AMIGO YET SEN LEE ESCRIBIÓ: "ECOS ANCESTRALES"

ANNA MAY WONG

MI AMIGO YET SEN LEE ESCRIBIÓ: "ECOS  ANCESTRALES"


Me sumerjo irremediable
hacia los vórtices profundos
que extraen la esencia de la noche más densa
que inmisericordes me absorben
hasta el profundo y mental celeste
de un intenso y delicado mirar felino.

Convulsiono atrapado en teóricas cadenas
que devienen la forma del más gélido dolor;
cuando de pronto el letargo se torna efervescente
saltando en el tiempo a una añeja realidad.
Y acuso el impulso que me lleva a presentirte
y sabiendo el instinto que podría no ser,
el otro yo geminiano me induce a ubicarte.

Se inician los pasos febriles en busca
de lagos lejanos,ignotos y ajenos
do yace el azul de tus ojos actuales
que difunde en sucesivas ondas primigenias
hasta el negro profundo de dos puntos suspensivos
que atraviesan la certeza en mi porfiada ortografía

Y desde ellos me miras en tanto se cimbra
el gong que transmite las líricas ondas
que sucesivas componen la enigmática escala
que en vaivén incansable,rebelde y sin fin;
pentafónicamente bañan la asiática costa
en el mágico tren de olas,
de un mar ancestral.

Difuminados ahora los rezagos caroténicos
el alba tersura de tu piel occidental,
se remecen extraños los adobes milenarios
en la ribera saliente de mi génesis...
y en el también poniente de mi vida...
donde mi psiquis espera...sentirte llegar.

YET SEN LEE.

jueves, 20 de marzo de 2008

INDECOROSAS IMÁGENES POR FANNY JEM WONG



INDECOROSAS IMÁGENES POR FANNY JEM WONG



INDECOROSAS IMÁGENES

Los prados de mi vida fueron señalados
por senderos surcados rítmicamente
Entre rosas fragantes y cálidos claveles
entre fríos lirios y oscuros cartuchos.

Avanzando fui dejando las semillas
No sabiendo si germinen y se cosechen
Si al pasar mis pisadas de regreso
ven frutos, recogeré lo que he sembrado.

Demostraré lo que mi naturaleza ofrece
en indecorosas imágenes, transmutadas
He amado, deseado en linos acolchados
dibujando con mis piernas ensueños.

He robado besos somnolientos
retorciendo embudos
He catado los embrujos de las pipas
entre hojas satinadas, me he bañado.
He clavado las uñas en sus espaldas.

Cosechando bellos rostros placenteros
Amores tempestuosos, transfigurados
en la máscara de sus pensamientos.
Me he cubierto de caricias ardientes
con besos profundos que aspiraron el aliento.

Entre cantos y alabanzas, me han amado
En guerras en donde los brazos son los prisioneros,
me he vertido en el infierno de los besos
llenándome la mente de las locuras de los sexos.

Mientras la misa duerme entre llamas de amor,
se han prendido viciosas las carpas,
entre olores de incienso en el palacio de las auroras
Ardiente el rojo rubí, se ha iluminado
con ojos desorbitados por el deseo intenso.

He gozado como gata blanca, la música del cuerpo
En rítmica danza, el tango de las caderas
He sido el agua de la gruta viviente
donde la espiga de oro, se clava en el abismo
con la triunfal sonrisa azul, brindada en copa llena.

¡Ay ¡De mí! Si habré gritado de placer
en sus jardines de cuerpos en todas direcciones
Aullaron a la Princesa De Las Mil Locuras
y Senos De Melocotones con la intensidad en los caminos
en donde hice que de las rocas
brotarán riquísimas mieles.

FANNY JEM WONG
22-05-05




viernes, 18 de enero de 2008

"Dios te Salve" escrito por PEDRO BONIFACIO PALACIOS (ALMAFUERTE)




REGALO DE WALTER FAILA : 

"Dios te Salve" escrito por PEDRO BONIFACIO PALACIOS (ALMAFUERTE)


Cuando se haga en ti la sombra;
cuando apagues tus estrellas;
cuando abismes en el fango más hediondo, más infecto,
más maligno, más innoble, más macabro,-más de muerte,
más de bestia, más de carcel,-
no has caído todavía,
no has rodado a lo más hondo…
si en la cueva de tu pecho, más ignara, más remota,
más secreta, más arcana, más oscura, más vacía,
más ruin, más secundaria,
canta salmos las tristeza,
muerde angustias el despecho,
vibra un punto, gime un ángel, pía un nido de sonrojos,
se hace un nudo de ansiedad.
Los que nacen tenebrosos;
los que son y serán larvas;
los estorbos, los peligros, los contagios, los Satanes,
los malditos, los que nunca,- nunca en seco, nunca siempre,
nunca mismo, nunca nunca,-
se podrán regenerar,
no se auscultan en sus noches,
no se lloran a si propios…
se producen imperantes, satisfechos,- como normas,
como moldes, como pernos, como pesas controlarias,
como básicos puntales,
y no sienten el deseo
de lo sano y de lo puro
ni siquiera un vil momento, ni siquiera un vil instante,
de su arcano cerebral.
Al que tasca sus tinieblas,
al que ambula taciturno;
al que aguanta en sus dos lomos,- como el peso indeclinable,
como el peso punitorio de cien urbes, de cien siglos;
de cien razas delincuentes,-
su tenaz obcecación;
al que sufre noche y día,-
y en la noche hasta durmiendo,-
como el roce de un cilicio, como un hueso en la garganta,
como un clavo en el cerebro, como un ruido en los oídos,
como un callo apostemado
la noción de sus miserias,
la gran cruz de su pasión:
yo le agacho mi cabeza; yo le doblo mis rodillas;
yo le beso las dos plantas; yo le digo: Dios te salve
¡Cristo negro, santo hediondo, Job por dentro,
vaso infame de dolor!

ESTE POEMA ES DE PEDRO BONIFACIO PALACIOS (ALMAFUERTE)
UN BESO GRANDE MI QUERIDA JEM

_________________
Walter FailaPoeta- Sociedad Argentina de Escritores

ENTRADAS DESTACADAS

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

BALADA DE CHANG’AN POR LI BAI BALADA DE CHANG’AN Cuando mis cabellos comenzaron a cubrir mi frente Delante de la puerta me divertía recogien...

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
en el estanque / las aguas se elevan / besos y rezos

HAIKU

HAIKU
HAIKU Perfecto amor - corazón de los bosques -cantan las aves. -Fanny Jem Wong

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
piel amarilla / viajas sin rumbo fijo /seis estaciones

HAIKU

HAIKU
HAIKU La mariposa - Princesa de las nubes - escribe versos. -Fanny Jem Wong

CONFUCIO

La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
ojitos negros / carita de min pao / infinita luz /

RECORDATORIO

RECORDATORIO
“Confía, mas sé prudente. No te apresures en entregar tu fe y confianza a quienes no lo valoran. Recuerda que el común de las gentes está acostumbrado a los reveces.” FANNY JEM WONG

Un recordatorio valioso:

Un recordatorio valioso:
"Distráete del dolor, de la indiferencia, de la traición, no permitas que te transformen en lo que no eres." Fanny Jem Wong

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮
«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘁𝘂𝘀𝗮𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘂𝗮𝗻𝗼𝘀, compilada por el Dr. Ignacio López-Calvo y Rodrigo P. Campos a , publicado por Palabra de Clío , historiadores mexicanos. 2022. 316 págs. ISBN: 978-612-48686-0-3. Poemas de Fanny Jem Wong, pág. 228-243.