Zhuangzi

El perro no sabe que está en el establo. El cerdo no sabe que está en el corral. Por lo tanto, aquellos que no saben que son esclavos, son realmente libres. Zhuangzi
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jueves, 28 de septiembre de 2023

El suicida por Jorge Luis Borges



 El suicida por Jorge Luis Borges

El suicida por Jorge Luis Borges

No quedará en la noche una estrella.
No quedará la noche.
Moriré y conmigo la suma
del intolerable universo.
Borraré las pirámides, las medallas,
los continentes y las caras.
Borraré la acumulación del pasado.
Haré polvo la historia, polvo el polvo.
Estoy mirando el último poniente.
Oigo el último pájaro.
Lego la nada a nadie.

sábado, 16 de octubre de 2021

"EL FANTASMA" POR WALTER FAILA

 "EL FANTASMA" POR WALTER FAILA

 "EL FANTASMA" POR WALTER FAILA


SOSLAYANDO TUS ESPACIOS
AVASALLANDO LA MENTE QUE COJEA
SOBRE EL ALMA INDOLENTE, QUE DOMINA.

SOY EL SURCO, EL MAR, EL VIENTO.
SOY A LAS MANOS QUE TE DESVISTEN
A TU PIEL, TUS ANSIAS, TUS MIEDOS.
A TI… A NINGÚN LADO.
SOLO CON LAS PALABRAS
QUE DIBUJAN MIS TRISTES VERSOS.
VOY A TI…
SIN MÁS CAUSAS QUE MOTIVOS
SIN MÁS RAZÓN QUE MIS SUEÑOS.
A QUE EXPANDAS EN TUS MUSLOS
EL TIBIO ROCÍO DEL DESEO,
A QUE QUITES EL POLVO
DE TU LARGO INVERNADERO.

A QUE OJO?
A QUE ROSTRO?
A QUE CUERPO?
A QUIEN BESAS?

SOY EL FANTASMA QUE TE CRUZA,
EL ECO RUINOSO
DE AQUELLAS GRANDES QUIMERAS.
EL QUE TE BAJA EL SOL
EN UNA NOCHE DE POEMAS
DESTRIPANDO UNA RIMA

QUÉ BUSCAS?
ESCUCHANDO QUE BLASFEMAS,
LA DISTANCIA DE UN PORTAL
QUE TE ACERCA,
Y QUE TE ALEJA.

VOY HACIA TI…
SIN PIEL, SIN CARNE, CON PENAS,
QUE SOLO TU MENTE MOLDEA.

A QUIÉN BESAS?, DEJA…DEJA,
SE HA HECHO OSCURO EL CAMINO,
EL ALMA NO TIENE FUERZAS.
SOY EL FANTASMA QUE TE CRUZA,
EL POETA QUE SIEMPRE ESTÁ,
EL HOMBRE QUE NUNCA LLEGA.-

WALTER FAILA
PARA TI PRINCESA JEM

miércoles, 20 de enero de 2021

Argumentum ornithologicum -Minicuento de Jorge Luis Borges

 

Argumentum ornithologicum -Minicuento  de Jorge Luis Borges

Argumentum ornithologicum - Minicuento  de Jorge Luis Borges


Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pájaros. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible; ergo, Dios existe.

FIN

martes, 29 de enero de 2019

AMOROSA ANTICIPACIÓN DE JORGE LUIS BORGES



AMOROSA ANTICIPACIÓN  DE JORGE LUIS BORGES

AMOROSA ANTICIPACIÓN  DE JORGE LUIS BORGES

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso
y tácito de niña,
ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios
serán favor tan misterioso
como mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria
del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha que
la memoria elige,
me darás esa orilla de tu vida que tu misma no tienes.
Arrojado a quietud,
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré, por vez primera, quizá,
como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo,
sin el amor, sin mí.

jueves, 7 de junio de 2018

El informe de Brodie : Cuento Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges


El informe de Brodie : Cuento Jorge Luis Borges


En un ejemplar del primer volumen de las Mil y una noches (Londres, 1840) de Lane, que me consiguió mi querido amigo Paulino Keins, descubrimos el manuscrito que ahora traduciré al castellano. La esmerada caligrafía -arte que las máquinas de escribir nos están enseñando a perder- sugiere que fue redactado por esa misma fecha. Lane prodigó, según se sabe, las extensas notas explicativas; los márgenes abundan en adiciones, en signos de interrogación y alguna vez en correcciones, cuya letra es la misma del manuscrito. Diríase que a su lector le interesaron menos los prodigiosos cuentos de Shahrazad que los hábitos del Islam. De David Brodie, cuya firma exornada de una níbrica figura al pie, nada he podido averiguar, salvo que fue un misionero escocés, oriundo de Aberdeen, que predicó la fe cristiana en el centro de África y luego en ciertas regiones selváticas del Brasil, tierra a la cual lo llevaría su conocimiento del portugués. Ignoro la fecha y el lugar de su muerte. El manuscrito, que yo sepa, no fue dado nunca a la imprenta.

Traduciré fielmente el informe, compuesto en un inglés incoloro, sin permitirme otras omisiones que las de algún versículo de la Biblia y la de un curioso pasaje sobre las prácticas sexuales de los Yahoos que el buen presbiteriano confió pudorosamente al latín. Falta la primera página.

“…de la región que infestan los hombres monos (Apemen) tienen su morada los Mlch1, que llamaré Yahoos, para que mis lectores no olviden su naturaleza bestial y porque una precisa transliteración es casi imposible, dada la ausencia de vocales en su áspero lenguaje. Los individuos de la tribu no pasan, creo, de setecientos, incluyendo los Nr, que habitan más al sur, entre los matorrales. La cifra que he propuesto es conjetural, ya que, con excepción del rey, de la reina y de los hechiceros, los Yahoos duermen donde los encuentra la noche, sin lugar fijo. La fiebre palúdica y las incursiones continuas de los hombres-monos disminuyen su número. Sólo unos pocos tienen nombre. Para llamarse, lo hacen arrojándose fango. He visto asimismo a Yahoos que, para llamar a un amigo, se tiraban por el suelo y se revolcaban. Físicamente no difieren de los Kroo, salvo por la frente más baja y por cierto tinte cobrizo que amengua su negrura. Se alimentan de frutos, de raíces y de reptiles; beben leche de gato y de murciélago y pescan con la mano. Se ocultan para comer o cierran los ojos; lo demás lo hacen a la vista de todos, como los filósofos cínicos. Devoran los cadáveres crudos de los hechiceros y de los reyes, para asimilar su virtud. Les eché en cara esa costumbre; se tocaron la boca y la barriga, tal vez para indicar que los muertos también son alimento o -pero esto acaso es demasiado sutil- para que yo entendiera que todo lo que comemos es, a la larga, carne humana.

En sus guerras usan las piedras, de las que hacen acopio, y las imprecaciones mágicas. Andan desnudos; las artes del vestido y del tatuaje les son desconocidas.

Es digno de atención el hecho de que, disponiendo de una meseta dilatada y herbosa, en la que hay manantiales de agua clara y árboles que dispensan la sombra, hayan optado por amontonarse en las ciénagas que rodean la base, como deleitándose en los rigores del sol ecuatorial y de la impureza. Las laderas son ásperas y formarían una especie de muro contra los hombres-monos. En las Tierras Altas de Escocia los clanes erigían sus castillos en la cumbre de un cerro, he alegado este uso a los hechiceros, proponiéndolo como ejemplo, pero todo fue inútil. Me permitieron, sin embargo, armar una cabaña en la meseta, donde el aire de la noche es más fresco.

La tribu está regida por un rey, cuyo poder es absoluto, pero sospecho que los que verdaderamente gobiernan son los cuatro hechiceros que lo asisten y que lo han elegido. Cada niño que nace está sujeto a un detenido examen; si presenta ciertos estigmas, que no me han sido revelados, es elevado a rey de los Yahoos. Acto continuo lo mutilan (he is gelded), le queman los ojos y le cortan las manos y los pies, para que el mundo no lo distraiga de la sabiduría. Vive confinado en una caverna, cuyo nombre es Alcázar (Qzr), en la que sólo pueden entrar los cuatro hechiceros y el par de esclavas que lo atienden y lo untan de estiércol. Si hay una guerra, los hechiceros lo sacan de la caverna; lo exhiben a la tribu para estimular su coraje y lo llevan, cargado sobre los hombros, a lo más recio del combate, a guisa de bandera o de talismán. En tales casos lo común es que muera inmediatamente bajo las piedras que le arrojan los hombres-monos.

En otro Alcázar vive la reina, a la que no le está permitido ver a su rey. Ésta se dignó recibirme; era sonriente; joven y agraciada, hasta donde lo permite su raza. Pulseras de metal y de marfil y collares de dientes adornan su desnudez. Me miró, me husmeó y me tocó y concluyó por ofrecérseme, a la vista de todas las azafatas. Mi hábito (my cloth) y mis hábitos me hicieron declinar ese honor, que suele conceder a los hechiceros y a los cazadores de esclavos, por lo general musulmanes, cuyas cáfilas (caravanas) cruzan el reino. Me hundió dos o tres veces un alfiler de oro en la carne; tales pinchazos son las marcas del favor real y no son pocos los Yahoos que se los infieren, para simular que fue la reina la que los hizo. Los ornamentos que he enumerado vienen de otras regiones; los Yahoos los creen naturales, porque son incapaces de fabricar el objeto más simple. Para la tribu mi cabaña era un árbol, aunque muchos me vieron edificarla y me dieron su ayuda. Entre otras cosas, yo tenía un reloj, un casco de corcho, una brújula y una Biblia; los Yahoos las miraban y sopesaban y querían saber dónde las había recogido. Solían agarrar por la hoja mi cuchillo de monte; sin duda lo veían de otra manera. No sé hasta dónde hubieran podido ver una silla. Una casa de varias habitaciones constituiría un laberinto para ellos, pero tal vez no se perdieran, como tampoco un gato se pierde, aunque no puede imaginársela. A todos les maravillaba mi barba, que era bermeja entonces; la acariciaban largamente.

Son insensibles al dolor y al placer, salvo al agrado que les dan la carne cruda y rancia y las cosas fétidas. La falta de imaginación los mueve a ser crueles.

He hablado de la reina y del rey; paso ahora a los hechiceros. He escrito que son cuatro: este número es el mayor que abarca su aritmética. Cuentan con los dedos uno, dos, tres, cuatro, muchos; el infinito empieza en el pulgar. Lo mismo, me aseguran, ocurre con las tribus que merodean en las inmediaciones de Buenos-Ayres. Pese a que el cuatro es la última cifra de que disponen, los árabes que trafican con ellos no los estafan, porque en el canje todo se divide por lotes de uno, de dos, de tres y de cuatro, que cada cual pone a su lado. Las operaciones son lentas, pero no admiten el error o el engaño. De la nación de los Yahoos, los hechiceros son realmente los únicos que han suscitado mi interés. El vulgo les atribuye el poder de cambiar en hormigas o en tortugas a quienes así lo desean; un individuo que advirtió mi incredulidad me mostró un hormiguero, como si éste fuera una prueba. La memoria les falta a los Yahoos o casi no la tienen; hablan de los estragos causados por una invasión de leopardos, pero no saben si ellos la vieron o sus padres o si cuentan un sueño. Los hechiceros la poseen, aunque en grado mínimo; pueden recordar a la tarde hechos que ocurrieron en la mañana o aun la tarde anterior. Gozan también de la facultad de la previsión; declaran con tranquila certidumbre lo que sucederá dentro de diez o quince minutos. Indican, por ejemplo: Una mosca me rozará la nuca o No tardaremos en oír el grito de un pájaro. Centenares de veces he atestiguado este curioso don. Mucho he vacilado sobre él. Sabemos que el pasado, el presente y el porvenir ya están, minucia por minucia, en la profética memoria de Dios, en Su eternidad; lo extraño es que los hombres puedan mirar, indefinidamente, hacia atrás pero no hacia adelante. Si recuerdo con toda nitidez aquel velero de alto bordo que vino de Noruega cuando yo contaba apenas cuatro años ¿a qué sorprenderme del hecho de que alguien sea capaz de prever lo que está a punto de ocurrir? Filosóficamente, la memoria no es menos prodigiosa que la adivinación del futuro; el día de mañana está más cerca de nosotros que la travesía del Mar Rojo por los hebreos, que, sin embargo, recordamos. A la tribu le está vedado fijar los ojos en las estrellas, privilegio reservado a los hechiceros. Cada hechicero tiene un discípulo, a quien instruye desde niño en las disciplinas secretas y que lo sucede a su muerte. Así siempre son cuatro, número de carácter mágico, ya que es el último a que alcanza la mente de los hombres. Profesan, a su modo, la doctrina del infierno y del cielo. Ambos son subterráneos. En el infierno, que es claro y seco, morarán los enfermos, los ancianos, los maltratados, los hombres-monos, los árabes y los leopardos; en el cielo, que se figuran pantanoso y oscuro, el rey, la reina, los hechiceros, los que en la tierra han sido felices, duros y sanguinarios. Veneran asimismo a un dios, cuyo nombre es Estiércol, y que posiblemente han ideado a imagen y semejanza del rey; es un ser mutilado, ciego, raquítico y de ilimitado poder. Suele asumir la forma de una hormiga o de una culebra.

A nadie le asombrará, después de lo dicho, que durante el espacio de mi estadía no lograra la conversión de un solo Yahoo. La frase Padre nuestro los perturbaba, ya que carecen del concepto de la paternidad. No comprenden que un acto ejecutado hace nueve meses pueda guardar alguna relación con el nacimiento de un niño; no admiten una causa tan lejana y tan inverosímil. Por lo demás, todas las mujeres conocen el comercio carnal y no todas son madres.

El idioma es complejo. No se asemeja a ningún otro de los que yo tenga noticia. No podemos hablar de partes de la oración, ya que no hay oraciones. Cada palabra monosílaba corresponde a una idea general, que se define por el contexto o por los visajes. La palabra nrz, por ejemplo, sugiere la dispersión o las manchas; puede significar el cielo estrellado, un leopardo, una bandada de aves, la viruela, lo salpicado, el acto de desparramar o la fuga que sigue a la derrota. Hrl, en cambio, indica lo apretado o lo denso; puede significar la tribu, un tronco, una piedra, un montón de piedras, el hecho de apilarlas, el congreso de los cuatro hechiceros, la unión carnal y un bosque. Pronunciada de otra manera o con otros visajes, cada palabra puede tener un sentido contrario. No nos maravillemos con exceso; en nuestra lengua, el verbo to cleave vale por hendir y adherir. Por supuesto, no hay oraciones, ni siquiera frases truncas.

La virtud intelectual de abstraer que semejante idioma postula, me sugiere que los Yahoos, pese a su barbarie, no son una nación primitiva sino degenerada. Confirman esta conjetura las inscripciones que he descubierto en la cumbre de la meseta y cuyos caracteres, que se asemejan a las runas que nuestros mayores grababan, ya no se dejan descifrar por la tribu. Es como si ésta hubiera olvidado el lenguaje escrito y sólo le quedara el oral.

Las diversiones de la gente son las riñas de gatos adiestrados y las ejecuciones. Alguien es acusado de atentar contra el pudor de la reina o de haber comido a la vista de otro; no hay declaración de testigos ni confesión y el rey dicta su fallo condenatorio. El sentenciado sufre tormentos que trato de no recordar y después lo lapidan. La reina tiene el derecho de arrojar la primera piedra y la última, que suele ser inútil. El gentío pondera su destreza y la hermosura de sus partes y la aclama con frenesí, arrojándole rosas y cosas fétidas. La reina, sin una palabra, sonríe. Otra costumbre de la tribu son los poetas. A un hombre se le ocurre ordenar seis o siete palabras, por lo general enigmáticas. No puede contenerse y las dice a gritos, de pie, en el centro de un círculo que forman, tendidos en la tierra, los hechiceros y la plebe. Si el poema no excita, no pasa nada; si las palabras del poeta los sobrecogen, todos se apartan de él, en silencio, bajo el mandato de un horror sagrado (under a holy dread). Sienten que lo ha tocado el espíritu; nadie hablará con él ni lo mirará, ni siquiera su madre. Ya no es un hombre sino un dios y cualquiera puede matarlo. El poeta, si puede, busca refugio en los arenales del Norte.

He referido ya cómo arribé a la tierra de los Yahoos. El lector recordará que me cercaron, que tiré al aire un tiro de fusil y que tomaron la descarga por una suerte de trueno mágico. Para alimentar ese error, procuré andar siempre sin armas. Una mañana de primavera, al rayar el día, nos invadieron bruscamente los hombres-monos; bajé corriendo de la cumbre arma en mano, y maté a dos de esos animales. Los demás huyeron, atónitos. Las balas, ya se sabe, son invisibles. Por primera vez en mi vida, oí que me aclamaban. Fue entonces, creo, que la reina me recibió. La memoria de los Yahoos es precaria; esa misma tarde me fui. Mis aventuras en la selva no importan. Di al fin con una población de hombres negros, que sabían arar, sembrar y rezar y con los que me entendí en portugués. Un misionero romanista, el Padre Fernandes, me hospedó en su cabaña y me cuidó hasta que pude reanudar mi penoso viaje. Al principio me causaba algún asco verlo abrir la boca sin disimulo y echar adentro piezas de comida. Yo me tapaba con la mano o desviaba los ojos; a los pocos días me acostumbré. Recuerdo con agrado nuestros debates en materia teológica. No logré que volviera a la genuina fe de Jesús.

Escribo ahora en Glasgow. He referido mi estadía entre los Yahoos, pero no su horror esencial, que nunca me deja del todo y que me visita en los sueños. En la calle creo que me cercan aún. Los Yahoos, bien lo sé, son un pueblo bárbaro, quizás el más bárbaro del orbe, pero sería una injusticia olvidar ciertos rasgos que los redimen. Tienen instituciones, gozan de un rey, manejan un lenguaje basado en conceptos genéricos, creen, como los hebreos y los griegos, en la raíz divina de la poesía y adivinan que el alma sobrevive a la muerte del cuerpo. Afirman la verdad de los castigos y de las recompensas. Representan, en suma, la cultura, como la representamos nosotros, pese a nuestros muchos pecados. No me arrepiento de haber combatido en sus filas, contra los hombres-monos. Tenemos el deber de salvarlos: Espero que el Gobierno de Su Majestad no desoiga lo que se atreve a sugerir este informe.”

1. Doy a la ch el valor que tiene la palabra loch. (Nota del Autor).
FIN

El informe de Brodie, 1970

martes, 26 de marzo de 2013

Jorge Luis Borges.

 

Jorge Luis Borges.

"Observa Stevenson que hay una virtud sin la cual todas las demás son inútiles, esa virtud es el encanto. Los largos siglos de la literatura nos ofrece autores hartos más complejos e imaginativos que Wilde, ninguno más encantador Lo fue en el diálogo casual lo fue en la amistad., lo fue en los años de dicha y en los años adversos. Sigue siéndolo en cada línea que ha trazado su pluma "

Jorge Luis Borges.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Calabaza de cenicienta‏ por Walter Faila



Calabaza de cenicienta‏ por Walter Faila


Calabaza de cenicienta‏ por Walter Faila

En éste núcleo urbano donde los niños
son solo ángeles heridos y mugrientos.
Donde la calabaza de la cenicienta
es un testamento de sexo y olvido.
Aquí, donde los cadáveres hediondos
se alimentan una vez mas de los buitres
y un mundo cuadrado va a los tumbos
sacudiendo los telones del universo.
En ésta tierra marchita y lozana
donde confluye dios con el infierno
y un pedazo de piedad se calcina
en la soberbia satánica del hombre
Aquí, me roe los talones el amor
y me queman tus manos
como una brasa de luz impiadosa
Mujer de clavo ardiente
que reptaste en mis jardines de arena
una noche de vacío
en que dormí en tus manos mi pena
¿Por qué no me dijiste
que la noche no era eterna?
¿Qué detrás de la azotea
se moría cada instante tu canto de sirena?
¿Por qué, mujer sin rumbo,
detrás del núcleo urbano
vas reptando otros jardines de arena?
¡Hambre de sexo y olvido
calabaza de cenicienta!
Las lechuzas pasean por mi mente
La soledad y los niños me desvelan
Mi dios se ha dormido antes que yo
con el arrullo de un grillo
debajo la luna llena.-

Walter Faila

Walter Faila , poeta argentino.


viernes, 25 de septiembre de 2009

A UN GATO DE JORGE LUIS BORGES


A UN GATO DE JORGE LUIS BORGES


A UN GATO DE JORGE LUIS BORGES

No son más silenciosos los espejos
Ni más furtiva el alba aventurera;
Eres, bajo la luna, esa pantera
Que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
Divino, te buscamos vanamente;
Más remoto que el Ganges y el poniente,
Tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
Caricia de mi mano.
Has admitido,
Desde esa eternidad que ya es olvido,
El amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás.
Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.

domingo, 7 de diciembre de 2008

"EL FANTASMA" POR WALTER FAILA

WALTER FAILA 
 WALTER FAILA : "EL FANTASMA"


 "EL FANTASMA" POR WALTER FAILA


Voy hacia ti…
Soy el fantasma que te cruza
Con un verso de miseria …y lejanía.

Soslayando tus espacios
De insolentes elegías,
Avasallando la mente que cojea
Sobre el alma indolente, que domina.

Soy el surco, el mar, el viento.
Voy a las manos que te desvisten
A tu piel, tus ansias, tus miedos.
A ti… a ningún lado.
Solo con las palabras
Que dibujan mis tristes versos.

Voy a ti…
A la inconsistente fantasía
De los desnudos cuerpos,
A la lujuria del eclipse
Sobre los rosales nuevos.

A que me ames!
Por qué?... para qué?
Voy a ti,
Sin mas causas que motivos
Sin mas razón que mis sueños.
A que expandas en tus muslos
El tibio rocío del deseo,
A que quites el polvo
De tu largo invernadero.

A que ojo?
A que rostro?
A que cuerpo?
A quien besas?

Soy el fantasma que te cruza,
El eco ruinoso
De aquellas grandes quimeras.
El que te baja el sol
En una noche de poemas
Destripando una rima
Con el puñal de las letras.

Qué buscas?
Dios se ha dormido en su jaula
Escuchando que blasfemas,
La distancia de un portal
Que te acerca, y que te aleja.

Voy hacia ti…
Sin piel, sin carne, con penas,
Con el amor perfecto
Que solo tu mente moldea.

A quién besas?, deja…deja,
Se ha hecho oscuro el camino,
El alma no tiene fuerzas.
Soy el fantasma que te cruza,
El poeta que siempre está,
El hombre que nunca llega.-

Walter Faila
Sociedad de Poetas Argentinos


martes, 11 de noviembre de 2008

REGALO DE WALTER FAILA : HEMBRA SAGRADA

REGALO DE WALTER FAILA  :  HEMBRA SAGRADA


WALTER FAILA ESCRIBIO :
"HEMBRA SAGRADA"


ERES MÁS QUE AQUELLA FLOR
QUE ADORNA EL GRAN JARDÍN.
QUE ME HONRA EN LA BATALLA.
INTELIGENCIA EN MI IGNORANCIA
VALOR EN MI FLAQUEZA
MI PAN EN LA POBREZA
MI LUJO Y DEVENIR.
ERES MAS QUE PORVENIR,
QUE HIJA, HERMANA O MADRE,
REINADO, PODER O DECENCIA,
ERES FRUTO EN TODA ESENCIA
CUANDO DULCEMENTE ABRE.-


ERES RÍO Y ERES CAUCE
SONRISAS DE NIÑOS TRISTES,
LARGAS LÁGRIMAS DEL SAUCE.
ERES GRITO Y ERES SANGRE,
RAZÓN, CUERPO Y PERDÓN,
PASIÓN, SIMIENTE Y VIDA ,
VIENTRE SAGRADO
DE PODIO Y GALARDÓN.
QUE COSECHA TU PEZÓN.
¡MILAGRO DE LA RAZA!


HEMBRA SAGRADA
MI PENSAMIENTO ETERNO
MI MÁS BELLO DIOS.
MI DICHA Y MI CALVARIO,
MIS SILENCIOS Y MI VOZ,
PROPIETARIA DE MIS SUEÑOS
DE MI CARNE Y MI DOLOR.
ERES MÁS QUE TODA FLOR,
QUE MI LETRA Y MI VOCABLO.
MI BELLA AMANTE,
MI TIERNA NIÑA,
MI MUJER… MI SANTO DIABLO.


WALTER FAILA
ABRIL 2005




jueves, 28 de agosto de 2008

ARTE POÉTICA DE JORGE LUIS BORGES

ARTE POÉTICA DE JORGE LUIS BORGES  


ARTE POÉTICA DE JORGE LUIS BORGES


Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche , que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo, 


ver en la muerte el sueño, en el ocaso 

un triste oro, tal es la poesía 
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.

jueves, 12 de abril de 2007

WALTER FAILA ESCRIBIÓ : PARA TI, MI QUERIDA JEM WONG "EL TABLERO DE MI VIDA"

WALTER FAILA ESCRIBIÓ :  PARA TI, MI QUERIDA JEM WONG "EL TABLERO DE MI VIDA"


WALTER FAILA ESCRIBIO :

WALTER FAILA ESCRIBIÓ :  PARA TI, MI QUERIDA JEM WONG "EL TABLERO DE MI VIDA"


WALTER FAILA ESCRIBIÓ :  PARA TI, MI QUERIDA JEM WONG "EL TABLERO DE MI VIDA"


Necesidad que nunca dice basta,
De miradas discretas
Y las manos inquietas
Debajo de la mesa
Rozándonos el alma.
Necesidad de piel
Que como un tigre se abalanza
Sobre el grito contenido
En la boca, los ojos, la garganta.
Necesidad de labios
Cautivando las palabras
En un silencio sin verbos
En una sed que nunca acaba.
Necesidad de vos... de mi
De prolongar el día al alba,
De huir de los ojos que persiguen
Los secretos que nuestros pechos guardan.
Necesidad de unión
De no darle al tiempo ventajas
De no sentir en la ausencia
Ésta agonía que nos gasta.
Necesidad de amor...
Que nunca dice basta.


Walter Faila ( Argentina) un beso Princesa Jem.
Comparto tu sentir.

ENTRADAS DESTACADAS

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

BALADA DE CHANG’AN POR LI BAI BALADA DE CHANG’AN Cuando mis cabellos comenzaron a cubrir mi frente Delante de la puerta me divertía recogien...

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
en el estanque / las aguas se elevan / besos y rezos

HAIKU

HAIKU
HAIKU Perfecto amor - corazón de los bosques -cantan las aves. -Fanny Jem Wong

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
piel amarilla / viajas sin rumbo fijo /seis estaciones

HAIKU

HAIKU
HAIKU La mariposa - Princesa de las nubes - escribe versos. -Fanny Jem Wong

CONFUCIO

La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
ojitos negros / carita de min pao / infinita luz /

RECORDATORIO

RECORDATORIO
“Confía, mas sé prudente. No te apresures en entregar tu fe y confianza a quienes no lo valoran. Recuerda que el común de las gentes está acostumbrado a los reveces.” FANNY JEM WONG

Un recordatorio valioso:

Un recordatorio valioso:
"Distráete del dolor, de la indiferencia, de la traición, no permitas que te transformen en lo que no eres." Fanny Jem Wong

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮
«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘁𝘂𝘀𝗮𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘂𝗮𝗻𝗼𝘀, compilada por el Dr. Ignacio López-Calvo y Rodrigo P. Campos a , publicado por Palabra de Clío , historiadores mexicanos. 2022. 316 págs. ISBN: 978-612-48686-0-3. Poemas de Fanny Jem Wong, pág. 228-243.