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Paraíso perdido ( Haikus ) 11 : RAFAEL ALBERTI
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FLOR DE CANELA DE FANNY JEM WONG : "La amistad sólo puede existir cuando los hombres coinciden en sus opiniones sobre las cosas humanas y divinas." Cicerón 🌸🌸🌸🌸🌸🌸🌸🌸 «No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas». Mary Shelley 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄⛩️🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄
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| FEDERICO BALART |
FEDERICO BALART
Pliego-Murcia, 1831 - 1905
RECUERDO
¡En mis brazos murió! Boca con boca,
bebí anhelante su postrer aliento,
que, aumentando por grados mi tormento,
desde entonces el alma me sofoca.
Yo mismo la vestí. Mudo cual roca,
sin lanzar un gemido ni un lamento,
cumpliéndole un sagrado juramento,
negro manto le puse y blanca toca.
Hoy, cuando la amargura me enloquece
una dulce visión de aspecto santo
con hábito monjil se me aparece.
Compasiva me mira; y cuando el llanto
mis párpados cansados humedece,
las lágrimas me enjuga con su manto.
VISION
Por los ámbitos lóbregos de un sueño
vi cruzar un fantasma peregrino
que, envuelto en nube de fulgor divino,
me llamaba mirándome risueño.
Seguirle quise con ardiente empeño,
fascinado y extático y sin tino;
pero, al tocar su manto purpurino,
veloz huyó, mirándome con ceño.
Sentido de su rápida mudanza,
«¿Por qué –dije– te places en mi daño?»
Y él, al desvanecerse en lontananza:
«Yo soy –me dijo con semblante huraño–,
para quien no me logra, la Esperanza;
para quien me consigue, el Desengaño.»
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| Del 7 al 14 Solo Dos Lunas de Mariano Lozano-P. |
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| Una casita de madera-Poemas dichos del 7 al 14 solo dos lunas |
Poemas dichos
Poemario Del 7 al 14 Solo Dos Lunas de Mariano Lozano-P.
Voy dejando rastros de mi poemario:
Del 7 al 14 Solo Dos Lunas. Gracias!!
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| Mariano Lozano-P.: «Soy más escritor que músico, de hecho tengo muchísimas cosas escritas» |
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| Mariano Lozano-P.: «Soy más escritor que músico, de hecho tengo muchísimas cosas escritas» |
En este acto el autor está acompañado por Gracia Morales, escritora y profesor de la universidad y de la editora de Esdrújula Ediciones, Mariana Lozano.
Nos encontramos en el Parque de la Ciencias con este autor que, mucho antes de ser poeta, pues se ha dedicado y se dedica al mundo de la música, ya escribía.
– Decir que Mariano Lozano es madrileño de nacimiento,
cosecha del 61 y que ha vivido en distintos puntos de Granada y también
de Madrid, concretamente en Huétor Santillán y en Albolote ¿Que le trajo
a Granada?
– El amor. En el 2001 me enamoré de una personita. Vivía aquí y yo no tenía mayor problema en trasladarme.
– Curiosamente la amor es el tema central de este poemario que llama la atención por su brevedad pero a la vez como por la riqueza y variedad de ideas que se plantea se plantean en el mismo, tal y como reconoce esa profesora de universidad que hace la introducción y que también fue la música la que los unió.
– Sí, Gracia Morales, a la sigo como poeta, me encanta su poesía, me
parece muy cercana. Ella me conocía en trabajos de teatro. – Yo me he
dedicado prácticamente toda mi vida a componer para teatro y su hijo,
que era muy pequeñito, fue a ver una obra de las mías y le gustó la
música. A partir de ahí empezó a seguirme. Luego en un libro conjunto,
el de ‘Eres tu’ que era un libro para niños como idea de objeto
artístico, Gracia, junto a Andrés Neuman, hizo parte del texto. También
había ilustraciones de Antje y yo hice parte de la música junto a
Iluminada Pérez .
– ¿De esa larga trayectoria musical que podríamos destacar?
– ¡Uf, son cuarenta años! Tuve mi época de gloria los ochenta; he sido
músico de estudio durante muchos años, la gente me escucha en muchos
trabajos discográficos aunque no sepa quién soy. Me he dedicado a hacer
grandes espectáculos. El mayor que hice fue en el 87 con ‘Roterdam,
ciudad cultural’ delante de 250.000 personas. Precisamente, ahora
Granada, está en esto. He estado con ‘Def con Dos’. Haciendo obras de
teatro para Extremadura, grandes eventos, Expos, dos premios Nacionales…
entonces, digamos que me define más bien mi trayectoria, más que cosas
puntuales.
– ¿Que lo que ha hecho va a cambiar de teclado?
– Bueno, de hecho, casi soy más escritor que músico. Tengo muchísimas
cosas escritas pero bueno, la vida me ha llevado por otros derroteros.
Yo sigo tecleando, componiendo y haciendo música solo que ahora me he
atrevido a sacar del baúl de los recuerdos mi primera criatura, porque
criaturas tengo más en ciernes. Es mi bautizo. Dar a luz al mundo en
este sentido y ver que es lo que sucede.
– Al parecer cree mucho las casualidades. Lo décimos por el hecho de que comparta nombre y apellido con su editora, Mariana Lozano que está al frente de esta editorial junto con Víctor Miguel Gallardo…
– Pues sí, es una gran contradicción en mi vida, porque yo soy bastante
cartesiano, bastante racional, pero hay evidencias que de repente te
rompen los esquemas y evidentemente ese tipo de casualidades me suscita
mucha curiosidad. Me deja un poquito descolorado. Haberlos haylos.
– Porque decir que a pesar del nombre y el apellido común, no tenéis ningún lazo familiar.
– Ninguno y esta es la gran casualidad causal.

– Bueno, vamos a entrar ahora ya en materia, ‘Del 7 al 14 solo dos lunas’, primer poemario de Mariano Lozano-P ¿Por qué esa necesidad de pasar al papel sus sentimientos? porque es una obra muy intimista.
– Porque el amor es parte central de mi vida y digamos que recopilé
todos los poemas y vi que tenían cierta calidad y también me di cuenta
que había cierto ‘corpus’. Entonces me atreví a realizar una especie
como de poema novelado en el sentido de que tiene una introducción, un
nudo y desenlace. De hecho he creado bastantes poemas para que tuvieran
coherencia. Pero el amor no es, desde ese punto de vista, amor
romántico. Si has leído la obra en muy desgarradora, tiene también otras
lecturas. Cuando te estaba esperando, por ejemplo, para esta entrevista
me vino esa sensación al quedar con alguien: a lo mejor no viene, a lo
mejor me he equivocado en la hora… Esas cosas que ocurren en los
primeros encuentros, las dudas, que luego de repente todo encaja, te das
cuenta que no llegas a la otra persona, los miedos que nos asaltan…
todo esto es lo que aparece en el libro.
– Ese amor que está presente, desde la propia dedicatoria ‘A todas y todos, los que amasteis en silencio y olvido’ también luego se reitera en el libro porque esta palabra aparece en más de medio centenar de ocasiones, o sea está muy presente en cada uno de los poemas distribuidos a lo largo de las distintas páginas. Cuéntenos más sobre la estructura, ¿cómo ha decidido componerlo?
– Como te he dicho antes hay un encuentro casual. De repente, como abre
el poemario, el amor llega, se instala. Yo tengo la sensación de que el
amor es un ente que de repente se encarna en alguien y entonces, de
alguna forma, sucede esa llamada de unión magnética que es más fuerte
que tú. No sabes el por qué pero de repente hay gente por la calle que
te llama la atención o que te gusta sin más. De alguna forma lo que
haces es entrar en un mundo que es distinto al tuyo. Es como un choque
de universos. Tu vas, como un cosmonauta, a otro universo, a otro
planeta y deseas habitarlo y conocerlo. Que eso llegue o no llegue a
buen puerto, eso ya lo dirá el tiempo. Mientras tanto ocurren estas
dudas: si estoy amando correctamente; si la persona me quiere o no me
quiere. Luego está lo que se encuentra la otra persona, si ha decidió no
verte más o no puede contigo. Y viene la duda. La noche oscura, ahí hay
una conexión con lo que todos sabemos. Mas tarde viene el reencuentro y
después una etapa en la que, de alguna forma, esto se asienta. Pero al
final viene la ruptura. Yo he terminado con ruptura. También es verdad
que yo no soy un maestro de amores, porque ya llevo dos divorcios y
estoy con el tercer matrimonio. Uno, cuando inicia los encuentros, no
quiere que nunca se acabe, pero es un hecho que se acaban. En el libro
no he hecho más que constatar una parte de mi vida. El amor se sacaba y
se queda ahí en un rincón, en tu memoria, en el olvido, o no… y eso lo
intentó reflejar en el poemario. Amores que todos hemos tenido, creo yo,
que han sido posibles, imposibles, platónicos…
– Precisamente a Gracia Morales, como a nosotros, le ha llamado la atención desde el punto de vista del estilo cómo hay poemas de distinta extensión, es decir, hay unos que son muy cortos, otros que son más largos y otros que tiene resonancia a composiciones populares…
– Sí, el eje folclórico también es importante. Yo he trabajado muchísimo
el folclore en mis composiciones, sobre todo en los trabajos que hice
para Extremadura, y el folclore está y no lo puedo evitar. Siempre sale.
Son las sensaciones estas que son muy de tierra, muy arraigadas en el
terreno, en la introhistoria. A mi me gustaría hacer un estudio profundo
del poemario porque a primera vista no es lo que parece. Hay, por
ejemplo, poemas que no tienen una extensión métrica igual porque a lo
mejor son números de teléfono. Seis, cinco, seis… Hay otros poemas, por
ejemplo, en la que la rima está interna porque al ser músico el ritmo y
la cadencia la tengo muy asimilada, pero no es un poema en el que la
rima sea cansina. Yo creo que están los pequeños trocitos en los que eso
deambulaba, discurre, otros en los que tienes que andar por un camino
más pedregoso.

– En esas palabras preliminares , también hay dos autores limeños qué son Fanny Jem Wong y de José Beltrán Peña qué hacen un estudio un poco más profundo y van analizando cada uno de los apartados de este libro ¿Crees que han acertado con lo que tu querías transmitir o con lo que tu querías expresar en su momento?
– Con el con el transcurso de los años uno aprende que tú intención en
la creación, luego se independiza de ti y son los demás los que cogen el
fruto. En la medida en que tu conectas con la gente que ha cogido tu
mismo mensaje, de alguna forma te sientes bien. Luego hay otra gente,
otras vivencias, otros puntos de vista, otras esquinas y ven otras
cosas. Este caso ha sido otra de las confluencias de mi vida: ir a parar
tan lejos, allende los mares y dar con dos amigos como Jem, poeta, y
Beltrán, que es uno de los críticos más importantes de Perú. Entonces es
algo así como decir ¡vaya!… La disección que ha hecho de los poemas, en
algún momento se acerca. Habla de su parte numérica y desgarradora.
Pero han hecho otras lecturas que, cuando yo las he leído, también me
han sorprendido y me he dicho: ¡pues mira! es verdad que está ahí,
aunque no haya sido intencionalmente, pero está claro que es una lectura
que desde fuera se ve y ellos lo han plasmado.
– Solemos preguntar a los autores, tanto en prosa como en verso, ¿cuál sería la banda sonora de su libro, qué música es la más adecuada?
– Me lo han dicho varias veces y fue un consejo de Mariana, pero no me
ha dado tiempo a realizarlo porque además hay poemas que son
difícilmente musicables, sería toda una sinfonía de contrastes. Tengo
algunos poemas que tienen relación con algunas músicas que están puestas
en Youtube, pero no sabría ponerte una sola música que tuviera que ver,
ni siquiera hablando de Sabina que, fíjate, es uno de mis autores
favoritos. Yo creo que le he buscado un ángulo distinto. Normalmente
pienso en las cosas que ya están hechas e intento no hacerlas y siempre
busco un ángulo por el que meterme. Penetrar en las ideas que no estén
muy trilladas y yo creo que aquí me he colado por una esquina… Sé que
mucha gente va a decir: ¡bueno! estás hablando de gente que no está
satisfecha con el amor. No, yo estoy hablando del preámbulo del amor en
cualquiera de sus fases, puedes estar casado, soltero y tener este tipo
de de epifanía, porque en el fondo, cuando el amor llega de esta forma,
los que hemos sentido las cosquillas en el estómago, en una epifanía y
no tiene más sentido que cuando se relaciona con el otro.
– Y lo que sí tenía muy claro que la presentación fuese en un sitio distinto y por eso el espacio elegido tiene esa connotación y esa vinculación con la música y también como el mejor poeta que ha dado esta tierra.
– Bueno estamos en un lugar que obviamente es un crisol. Cuando me
planteo venir a vivir aquí se me abrieron todas las expectativas del
mundo. Luego ya, cuando eres granadino, te das cuenta que la cultura es
una cosa, la Alhambra es otra, la ciudadanía otra y que cada ciudad
tiene su aquel. Referente a La Tertulia, los músicos tenemos fama de ser
un poquito canallas. No soy hombre de bares pero reconozco que el bar
ofrece un contacto más directo. La Tertulia, es un sitio que me encanta y
me parece muy adecuado para que un músico, que se atreve a sacar a la
luz sus poemas, pueda tener contacto directo con su gente.
– Y para terminar no sé si hay algo respecto a libro que quiera destacar para qué nos no se nos olvide y lo podamos incluir en esta entrevista.
– Hombre, qué es mi criatura y que la traten con cariño. No puedo decir
nada más. Que la gente que lo lea, lo haga con el corazón vacío para
dejarse llenar. Y en la medida que las palabras les resuenen, me
gustaría conocer las sensaciones que provoca porque es muy rico conocer
aquello que han recogido de lo que tú les has dado.
Pues ya lo saben si quieren conocer a este polifacético artista y ahora en su vertiente literaria tienen una cita el 11 de marzo, miércoles, a las siete y media de la tarde, en La Tertulia (Calle pintor López Mezquita).

FUENTE : https://en-clase.ideal.es/2020/03/11/mariano-lozano-p-soy-mas-escritor-que-musico-de-hecho-tengo-muchisimas-cosas-escritas/?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com.pe%2F
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| EUGENIO MONTALE Génova, 1896 – Milán, 1981 |
EUGENIO MONTALE
Génova, 1896 – Milán, 1981
No me abandones tú, tristeza mía,
sobre el camino
que azota el viento extraño
con su cálido soplo, y cede; cara
tristeza al viento que se extingue: y empujada
por éste hacia la rada,
donde la última voz exhala el día,
viaja una niebla, alta se pliega un ala
de cormorán.
El tajo al lado del torrente, estéril
de aguas, vivo de piedras y argamasas;
tajo de humanos actos consumidos,
de mortecinas vidas declinando
más allá del confín
que en círculo se cierra: rostros secos,
manos, caballos en hilera, ruedas
chirriantes: vidas no: vegetaciones
del otro mar que la oleada vence.
Se avanza en el camino de cuajado
Iodo sin rastro
como una procesión de encapuchados
bajo la rota bóveda, caída
casi hasta reflejar escaparates,
en un aire que envuelve nuestros pasos
denso e iguala los sargazos
humanos fluctuando en las cortinas
de bambú murmurante.
Si me abandonas tú, tristeza, único
presagio vivo en este nimbo, siento
que alrededor de mí se extiende
un rumor como de esferas cuando
una hora está próxima a sonar;
y caigo inerte en la apagada espera
del que no teme ya
en esta orilla sorprendida por la ola
lenta, que no aparece.
Tal vez vuelva a tener una apariencia:
en la rasante luz
un movimiento me conduce junto
a una mísera rama que en un tiesto
crece sobre una puerta de hostería.
A ella tiendo la mano, hacerse mía
siento otra vida, huella de una forma
que me fue arrebatada; y como anillos
en los dedos no hojas se me enroscan
sino cabellos.
Y nada más después. ¡Oh sumergida!:
desapareces como habías venido
y nada sé de ti.
Tu vida es tuya aún: entre las raras
vibraciones del día ya esparcida.
Ruega por mí,
para que yo descienda otro camino
distinto de una calle de ciudad,
en el aire perdido, ante el tropel
de los vivos; que te sienta a mi lado, que
descienda sin ruindad.
Frecuentemente hallé el dolor: vivir
era el riochuelo estertoroso, agónico;
la llama retorciéndose en la pira;
el cabello en la ruta, inútil, roto.
Placer no conocí. Sólo el milagro
que obra la divina indiferencia:
la estatua erguida entre la somnolencia
tórrida, con la nube y el milano.
Traducción de Carlos López Narváez
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¿Fue Miss Petrus, secretaria y hagiógrafa
de Tyrrell, su amante? Sí, fue la respuesta
del barnabita, y un movimiento gélido de horror
serpenteó entre los familiares, los amigos y otros
ocasionales huéspedes.
Yo, apenas un niño, permanecí indiferente
a la cuestión; el barnabita era
un discreto tapeur de pianoforte
y a cuatro manos, quizá a cuatro pies,
zapateamos o cantamos
«En esta tumba oscura» y otros varios
divertimientos.
Que desprendiera un tufo de herejía
parecía ignorarlo la familia. Muerto
y ya olvidada la persona, supe
que estaba suspendido a divinis y quedé boquiabierto.
¿Suspendido de qué? ¿De qué cosa y por qué?
¿A medio aire, en fin, sujeto con un hilo?
¿Sería lo divino un gancho o colgadero?
¿Entra por el olfato como cualquier olor?
Sólo más tarde comprendí el sentido
de la expresión y ya no me quedé
suspendido de aliento. Aún me parece ver
al viejo fraile en la pineda,
que ardió hace tiempo, inclinado sobre textos miasmáticos,
bálsamo para él. Y nada en el olor recuerda
lo demoniaco o lo divino, soplos de voz o pneumas,
de los que sólo queda huella en algunos papeles ilegibles.
Traducción de José Ángel Valente
Amanece de nuevo, lo presiento
por el albor de vieja
plata en las paredes:
las ventanas cerradas se vetean de un tenue resplandor.
Vuelve el advenimiento del sol
pero sin las difusas voces,
los acostumbrados estrépitos.
¿Por qué? Pienso en un día encantado
y de las justas de horas demasiado iguales
me resarzo.
Desbordará la fuerza que me inflamaba,
inconsciente mago, desde largo tiempo.
Ahora me asomaré, destruiré altas casas,
despojos viales.
Tendré ante mí un lugar de limpia nieve
mas tan ligero como el paisaje de un tapiz.
Resbalará un destello lento
entre el algodón del cielo.
Selvas y colinas llenas de invisible luz
me harán el elogio de los festivos retornos.
Alegre leeré sobre el blanco
los negros signos de las ramas
como un esencial alfabeto.
Todo el pasado de repente aparecerá delante.
No turbará sonido alguno esta alegría solitaria.
Cruzará el aire posándose sobre una estaca
algún gallito de Marzo.
Traducción de F.Ferrer Lerin
La vida que se gasta en los trasiegos
secretos he ligado a ti:
ésa que se debate en sí y parece
casi que no te sabe, presencia sofocada.
Cuando el tiempo se atasca en sus rompeolas
tu acaso al suyo inmenso reconcilias,
y afloras más precisa, memoria, de la oscura
región donde bajabas, como ahora
al escampar se espesa
el verde en los ramajes, el bermejo en los muros.
Todo ignoro de ti, sino el mensaje
mudo que me sustenta en el camino:
si existes, forma, o escrúpulo en el humo
de un sueño te alimenta
y la costa que se afiebra -turba- y contra
la marea crepita.
Nada de ti en el vacilar de horas
grises o desgarradas por un lampo de azufre
sino el silbido del remolcador
que de las brumas llega al golfo
Traducción de Armando Uribe
Si tiene el mundo la forma del lenguaje
y el lenguaje la forma de la mente,
la mente son sus plenos y vacíos
no es nada o casi y no puede salvarnos.
Así habló Papirio. Ya era noche
y llovía. Pongámonos a salvo,
dijo, y avivó el paso no advirtiendo
que era suyo el lenguaje del delirio.
BALADA DE CHANG’AN POR LI BAI BALADA DE CHANG’AN Cuando mis cabellos comenzaron a cubrir mi frente Delante de la puerta me divertía recogien...