FLOR DE CANELA DE FANNY JEM WONG : "La amistad sólo puede existir cuando los hombres coinciden en sus opiniones sobre las cosas humanas y divinas." Cicerón 🌸🌸🌸🌸🌸🌸🌸🌸
«No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas». Mary Shelley 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄⛩️🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄
El perro no sabe que está en el establo. El cerdo no sabe que está en el corral. Por lo tanto, aquellos que no saben que son esclavos, son realmente libres. Zhuangzi
Voy por tu cuerpo como por el mundo, tu vientre escomo una plaza soleada, tus pechos dos iglesias donde oficia la sangre sus misterios paralelos, mis miradas te cubren como yedra, eres una ciudad que el mar asedia, una muralla que la luz divide en dos mitades de color durazno, un paraje de sol, rocas y pájaros, bajo la ley del medio día absorto, vestida del color de mis deseos, como mi pensamiento vas desnuda, voy por tus ojos como por el agua, los tigres beben sueño en esos ojos. el colibrí se queda en esas llamas, voy por tu frente como por la luna, como la nube por tu pensamiento, voy por tu vientre como por tus sueños, tu falda de maíz ondula y canta, tu falda de cristal, tu falda de agua, tus labios, tus cabellos, tus miradas, todas las noches llueves, todo el día abres mis pechos con tus dedos de agua, cierras mis ojos con tu boca de agua..
Octavio Paz (1914-1998) fue un destacado poeta, ensayista y diplomático de México, reconocido como una de las figuras más significativas de la literatura en español durante el siglo XX. Fue famoso por transformar la poesía y examinar la identidad mexicana, con obras notables como El laberinto de la soledad y Libertad bajo palabra. En 1990, recibió el Premio Nobel de Literatura por su extensa y profunda producción literaria, que también abarcó temas del amor y el surrealismo.
Había
tanto tiempo perdido en vos, eras de tal manera el molde de lo que
hubieras podido ser bajo otras estrellas, que tomarte en los brazos y
hacerte el amor se volvían una tarea demasiado tierna, demasiado
lindante con la obra pía, y ahí me engañaba yo, me dejaba caer en el
imbécil orgullo del intelectual que se cree equipado para entender
(¿llorando a moco y baba?, pero es sencillamente para entender, si dan
ganas de reírse, Maga. Oí, esto sólo para vos, para que no se lo cuentes
a nadie. Maga, el molde hueco era yo, vos temblabas, pura y libre como
una llama, como un río de mercurio, como el primer canto de un pájaro
cuando rompe el alba, y es dulce decírtelo con las palabras que te
fascinaban porque no creías que existieran fuera de los poemas, y que
tuviéramos derecho a emplearlas.
"Nunca trates de correr por alguien que no daría ni un paso por ti, no renuncies a tus sueños por vivir los de la otra persona, porque de lo contrario, dejarás de reconocerte en el espejo"
Esta historia habla de una niña que miró al cielo y descubrió su luz interior al ver el brillo de una estrella. Te
confieso que esa niña era yo y esta historia está inspirada en la que
me contaba mi madre, con paciencia y cariño, tantas veces como fuera
necesario. Siempre le estaré agradecida por enseñarme a tener valor de
seguir mi estrella y a valorar mi luz interior.
“Cuando posees luz en el interior, la ves externamente”.
Érase una vez, una pequeña niña de grandes ojos azules y de cabello oscuro, a la que le gustaba mucho jugar con sus amigos. Su juego favorito era el escondite, se
pasaba la mayor parte del tiempo buscando: cuando le tocaba esconderse,
buscaba un escondite cercano, debido a que se cansaba cuando corría
grandes distancias.
Pero no le importaba “perder”. Sus amigos solían
buscar escondites muy originales: entre árboles, tras los coches
aparcados, incluso algunos de ellos se intercambiaban las chaquetas
intentando hacer trampas… todos aquellos pequeños detalles la hacían
reír y disfrutar del juego.
Hasta que un día llegó una niña nueva a la pandilla y no paró
de meterse con ella porque perdía, al mismo tiempo que insistía para
que buscara un escondite lejano. Ante aquella actitud, la niña empezó a sentirse triste; a pesar de ello, siguió jugando.
Finalmente, ante la insistencia de la recién llegada, la niña aceptó
esconderse en el parque, lejos del lugar al que había que correr para
salvarse. Aquella vez no perdió, pero llegó a la meta tan agotada que tuvo que dejar de jugar y volver a casa.
Mientras volvía a su casa, la tristeza crecía y empezó a llorar.
Cuando cruzó la puerta, mucho antes de lo habitual, su madre se acercó a
la niña y le preguntó: -¿Por qué lloras hija?La niña explicó a su madre lo sucedido con la niña nueva y el juego del escondite. No podía parar de llorar y de repetir que era distinta a los demás niños y niñas y que se sentía sola.
La estrella más brillante
Su madre la cogió de la mano y sin decir nada, salieron al balcón de su pequeña casa, frente a ellas brillaba una estrella,
era la estrella más brillante de todo el cielo, pero parecía
encontrarse sola, no se veían otras estrellas a su alrededor. La madre
sacó un pañuelo blanco y suave de su bolsillo y secó las lágrimas de su hija. Cogió con firmeza y dulzura la barbilla de la niña y alzó su cabeza, al mismo tiempo que señalaba aquella estrella.
¿Ves esa estrella?– Pregunto la madre a su hija, con una sonrisa en los labios.
Sí, es muy bonita y brilla mucho. –Respondió la niña con gran curiosidad.
Esa estrella eres tú.– Dijo la madre muy convencida.
¿Pero mamá, esa estrella está muy sola?
No está sola, solo que brilla con tanta fuerza, que las demás
estrellas no se pueden ver, pero aunque no las podamos ver, están ahí.
¿De verdad tengo tanta luz? – Dijo la niña secándose las pocas lágrimas que aún brotaban de sus ojos y empezando a sonreír.
Tienes tanta, que algunas personas se asustan. Pero otras, te querrán precisamente por tu luz. Nunca dejes de ser tú, mi niña. Tú vales mucho.
Gracias mamá. Te quiero.- La niña beso y dio un fuerte abrazo a su madre.
Recordar la luz
Desde aquel día, cuando se sentía triste, la madre la acompañaba al balcón para que pudiera ver la estrella y recordara su luz. Poco a poco, la niña fue creciendo. Y aprendió a ir sola al balcón en busca de su estrella.
Con el tiempo le bastaba con mirar al cielo, se encontrara donde se
encontrara, siempre encontraba su estrella, que le recordaba su luz. Esa
niña, hoy es ya una mujer y gracias a esa historia nunca olvidará que su estrella sigue brillandoen el cielo guiando su camino.
Los cuentos nos aportan aprendizajes útiles, que fácilmente podemos recordarpara
afrontar las adversidades o disfrutar más de lo que nos depara el azar o
conseguimos con nuestro esfuerzo. En esta historia es necesario vivir
un momento de oscuridad para poder ver la luz.
“Para que la luz brille tan intensamente, la oscuridad debe estar presente”.
Las estrellas siempre han guiado a la humanidad cuando se siente perdida, dibujando mapas en el cielo. Su brillo nos recuerda lo pequeños e insignificantes que somos y al mismo tiempo nuestra grandeza.
Ver brillar las estrellas con más fuerza cuanto mayor es la oscuridad,
nos hacen entender que los seres humanos podemos llegar a brillar con
luz propia.
En este cuento la niña, gracias a la ayuda de su madre, ve su luz interior reflejada en el brillo exterior de una estrella. Comprendiendo así que no debe dejar que la opinión de otras personas interfiera en su forma de ser y disfrutar de la vida.
“Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados porque los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos más felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esta etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo (a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.”
“La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora, ¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices de todas formas. Una de mis frases: “Por largo tiempo me parecía que la vida estaba a punto de comenzar. La vida de verdad. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar. Sólo entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos obstáculos eran mi vida”. Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad.”
“La felicidad “es” el camino; así que atesora cada momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera por nadie... así que deja de esperar hasta que bajes cinco kilos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que éste para ser feliz... la felicidad es un trayecto, no un destino.”
Como cenizas,
como mares poblándose,
en la sumergida lentitud, en lo informe,
o como se oyen desde el alto de los caminos
cruzar las campanadas en cruz,
teniendo ese sonido ya aparte del metal,
confuso, pesando, haciéndose polvo
en el mismo molino de las formas demasiado lejos,
o recordadas o no vistas,
y el perfume de las ciruelas que rodando a tierra
se pudren en el tiempo, infinitamente verdes.
Aquello todo tan rápido, tan viviente,
inmóvil sin embargo, como la polea loca en sí misma,
esas ruedas de los motores, en fin.
Existiendo como las puntadas secas en las costuras del árbol,
callado, por alrededor, de tal modo,
mezclando todos los limbos sus colas.
Es que de dónde, por dónde, en qué orilla?
El rodeo constante, incierto, tan mudo,
como las lilas alrededor del convento,
o la llegada de la muerte a la lengua del buey
que cae a tumbos, guardabajo, y cuyos cuernos quieren sonar.
Por eso, en lo
inmóvil, deteniéndose, percibir,
entonces, como aleteo inmenso, encima,
como abejas muertas o números,
ay, lo que mi corazón pálido no puede abarcar,
en multitudes, en lágrimas saliendo apenas,
y esfuerzos humanos, tormentas, acciones negras descubiertas de repente
como hielos, desorden vasto,
oceánico, para mí que entro cantando
como con una espada entre indefensos.
Ahora bien, de qué está hecho ese surgir de palomas
que hay entre la noche y el tiempo, como una barranca húmeda?
Ese sonido ya tan largo
que cae listando de piedras los caminos,
más bien, cuando sólo una hora
crece de improviso, extendiéndose sin tregua.
Adentro del anillo del verano
una vez los grandes zapallos escuchan,
estirando sus plantas conmovedoras,
de eso, de lo que solicitándose mucho,
de lo lleno, obscuros de pesadas gotas.
POEMA DE ALEJANDRA
PIZARNIK DE "LA TIERRA MÁS AJENA" (1955) LEJANÍA
Mi ser henchido de barcos blancos. Mi ser reventando sentires. Toda yo bajo las reminiscencias de tus ojos. Quiero destruir la picazón de tus pestañas. Quiero rehuir la inquietud de tus labios. Porqué tu visión fantasmagórica redondea los cálices de estas horas?
Poe3ía y Opinión: TARDIO OLVIDO por ERNESTO LOBO : Mis crisantemos de ajenos pétalos magros sin hojas derramaron luces en blancuzca som...
HAIKU DE FANNY JEM WONG
en el estanque / las aguas se elevan / besos y rezos
HAIKU
HAIKU Perfecto amor - corazón de los bosques -cantan las aves. -Fanny Jem Wong
HAIKU DE FANNY JEM WONG
piel amarilla / viajas sin rumbo fijo /seis estaciones
HAIKU
HAIKU La mariposa - Princesa de las nubes - escribe versos. -Fanny Jem Wong
CONFUCIO
La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.
HAIKU DE FANNY JEM WONG
ojitos negros / carita de min pao / infinita luz /
RECORDATORIO
“Confía, mas sé prudente. No te apresures en entregar tu fe y confianza a quienes no lo valoran. Recuerda que el común de las gentes está acostumbrado a los reveces.” FANNY JEM WONG
Un recordatorio valioso:
"Distráete del dolor, de la indiferencia, de la traición, no permitas que te transformen en lo que no eres." Fanny Jem Wong
«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮
«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘁𝘂𝘀𝗮𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘂𝗮𝗻𝗼𝘀, compilada por el Dr. Ignacio López-Calvo y Rodrigo P. Campos a , publicado por Palabra de Clío , historiadores mexicanos. 2022. 316 págs. ISBN: 978-612-48686-0-3. Poemas de Fanny Jem Wong, pág. 228-243.