Zhuangzi

El perro no sabe que está en el establo. El cerdo no sabe que está en el corral. Por lo tanto, aquellos que no saben que son esclavos, son realmente libres. Zhuangzi
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miércoles, 23 de abril de 2025

POESÍA CHINA : CUANTAS GENTES CORREN POR TAI FU KU (Siglo XII)

POESÍA CHINA : CUANTAS GENTES CORREN POR TAI FU KU (Siglo XII)



POESÍA CHINA : CUANTAS GENTES CORREN POR TAI FU KU (Siglo XII)

Cuantas gentes corren tras la riqueza,
sin tomar reposo.
Toda la noche hacen sus cuentas
y durante el día galopan.
Pasan la vida en un constante anhelo,
lleno de fatigas.
No saben que sobre su techo,
el cielo permanece azul…



jueves, 13 de febrero de 2020

Un poema de Marco Martos traducido al holandés por Martha Jose Alleleijin. "Jacarandá"

 

Un poema de Marco Martos traducido al holandés por Martha Jose Alleleijin. "Jacarandá"

Un poema de Marco Martos traducido al holandés por Martha Jose Alleleijin.
"Jacarandá"

 
Celeste y lila nuestra primavera,
tiñe de hermosura al jacarandá,
árbol que crece violento buscando la luz.
Por la mañana recibe a los pájaros
y a la hora del sueño los arrulla
con sus ramas oscuras, de ojos verdes,
iluminando las horas de la oscuridad.
Vive silente, vienen mariposas
de tantos colores, de tanta belleza,
que semejan el vuelo de la eternidad.
 

Hemelsblauw en lilalief onze lente
zo kleurt ze de schoonheid van de jaranda
die boom, die geweldadig, op zoek naar licht, naar boven groeit.
S´ochtends ontvangt hij de vogels
en ´s avonds wiegt hij hen in slaap
met zijn donkere takken,met zijn groene ogen,
stralend in de donkere uren.
Hij leeft in stilte, de vlinders komen,
in zoveel kleuren, met zoveel schoonheid,
vliegend naar de eeuwigheid.

viernes, 15 de noviembre de 2019

De Sur a Sur. Poesía y Artes Literarias #8

 


 

Poetizar el mundo

No sabemos nada, tenemos todas las dudas por resolver, por tanto, todo está esperando a ser creado por nosotros

La vida cotidiana, inmersa en el proceso creativo, es el único medio hacia la realización personal. Reinventar la rueda es posible. No todo está concebido, proyectado ni creado. Hay un mundo cercano al que nos cuesta llegar de adultos: La infancia, donde todo era dicho bajo el signo de la inocencia. Y cuanto más avanzamos en edad, más nos acercamos a alcanzarla. Es el retorno a nosotros mismos. En la vida somos nuestro preciso y precioso referente, nada hay más cercano a nosotros que la propia realidad cotidiana. Venimos de la creación. Y nos dirigimos a la creación. Somos labradores del aire que respiramos, de las ideas en que nos afirmamos. 


La poesía es anterior a la escritura y, por ende, a la literatura, es el germen de la comunicación sensorial donde todos los sentidos entran en juego. No podemos leer poesía de la misma manera que se lee un ensayo, una novela o un tratado de anatomía. La metafísica de la poesía ejerce una función peculiarmente sensitiva, más susceptible a formular preguntas que a obtener respuestas.

 

jueves, 24 de octubre de 2019

Piedra de Sol de Octavio Paz

 

Piedra de Sol de Octavio Paz

Piedra de Sol de Octavio Paz

La treizième revient…c’est encor la première;
et c’est toujours la seule-ou c’est le seul moment;
car es-tu reine, ô toi, la première ou dernière?
es-tu roi, toi le seul ou le dernier amant?
Gérard de Nerval (Arthémis)

Un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:
un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,

un caminar entre las espesuras
de los días futuros y el aciago
fulgor de la desdicha como un ave
petrificando el bosque con su canto
y las felicidades inminentes
entre las ramas que se desvanecen,
horas de luz que pican ya los pájaros,
presagios que se escapan de la mano,

una presencia como un canto súbito,
como el viento cantando en el incendio,
una mirada que sostiene en vilo
al mundo con sus mares y sus montes,
cuerpo de luz filtrado por un ágata,
piernas de luz, vientre de luz, bahías,
roca solar, cuerpo color de nube,
color de día rápido que salta,
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia,

voy entre galerías de sonidos,
fluyo entre las presencias resonantes,
voy por las transparencias como un ciego,
un reflejo me borra, nazco en otro,
oh bosque de pilares encantados,
bajo los arcos de la luz penetro
los corredores de un otoño diáfano,

voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,

vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,

tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,

voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,

corredores sin fin de la memoria,
puertas abiertas a un salón vacío
donde se pudren todos lo veranos,
las joyas de la sed arden al fondo,
rostro desvanecido al recordarlo,
mano que se deshace si la toco,
cabelleras de arañas en tumulto
sobre sonrisas de hace muchos años,

a la salida de mi frente busco,
busco sin encontrar, busco un instante,
un rostro de relámpago y tormenta
corriendo entre los árboles nocturnos,
rostro de lluvia en un jardín a obscuras,
agua tenaz que fluye a mi costado,

busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo en el instante, caigo al fondo,
invisible camino sobre espejos
que repiten mi imagen destrozada,
piso días, instantes caminados,
piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante,

busco una fecha viva como un pájaro,
busco el sol de las cinco de la tarde
templado por los muros de tezontle:
la hora maduraba sus racimos
y al abrirse salían las muchachas
de su entraña rosada y se esparcían
por los patios de piedra del colegio,
alta como el otoño caminaba
envuelta por la luz bajo la arcada
y el espacio al ceñirla la vestía
de un piel más dorada y transparente,

tigre color de luz, pardo venado
por los alrededores de la noche,
entrevista muchacha reclinada
en los balcones verdes de la lluvia,
adolescente rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
tienes todos los rostros y ninguno,
eres todas las horas y ninguna,
te pareces al árbol y a la nube,
eres todos los pájaros y un astro,
te pareces al filo de la espada
y a la copa de sangre del verdugo,
yedra ue avanza, envuelve y desarraiga
al alma y la divide de sí misma,

escritura de fuego sobre el jade,
grieta en la roca, reina de serpientes,
columna de vapor, fuente en la peña,
circo lunar, peñasco de las águilas,
grano de anís, espina diminuta
y mortal que da penas inmortales,
pastora de los valles submarinos
y guardiana del valle de los muertos,
liana que cuelga del cantil del vértigo,
enredadera, planta venenosa,
flor de resurrección, uva de vida,
señora de la flauta y del relámpago,
terraza del jazmín, sal en la herida,
ramo de rosas para el fusilado,
nieve en agosto, luna del patíbulo,
escritura del mar sobre el basalto,
escritura del viento en el desierto,
testamento del sol, granada, espiga,

rostro de llamas, rostro devorado,
adolescente rostro perseguido
años fantasmas, días circulares
que dan al mismo patio, al mismo muro,
arde el instante y son un solo rostro
los sucesivos rostros de la llama,
todos los nombres son un solo nombre
todos los rostros son un solo rostro,
todos los siglos son un solo instante
y por todos los siglos de los siglos
cierra el paso al futuro un par de ojos,

no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,

sólo un instante mientras las ciudades,
los nombres, lo sabores, lo vivido,
se desmoronan en mi frente ciega,
mientras la pesadumbre de la noche
mi pensamiento humilla y mi esqueleto,
y mi sangre camina más despacio
y mis dientes se aflojan y mis ojos
se nublan y los días y los años
sus horrores vacíos acumulan,

mientras el tiempo cierra su abanico
y no hay nada detrás de sus imágenes
el instante se abisma y sobrenada
rodeado de muerte, amenazado
por la noche y su lúgubre bostezo,
amenazado por la algarabía
de la muerte vivaz y enmascarada
el instante se abisma y se penetra,
como un puño se cierra, como un fruto
que madura hacia dentro de sí mismo
y a sí mismo se bebe y se derrama
el instante translúcido se cierra
y madura hacia dentro, echa raíces,
crece dentro de mí, me ocupa todo,
me expulsa su follaje delirante,
mis pensamientos sólo son su pájaros,
su mercurio circula por mis venas,
árbol mental, frutos sabor de tiempo,

oh vida por vivir y ya vivida,
tiempo que vuelve en una marejada
y se retira sin volver el rostro,
lo que pasó no fue pero está siendo
y silenciosamente desemboca
en otro instante que se desvanece:

frente a la tarde de salitre y piedra
armada de navajas invisibles
una roja escritura indescifrable
escribes en mi piel y esas heridas
como un traje de llamas me recubren,
ardo sin consumirme, busco el agua
y en tus ojos no hay agua, son de piedra,
y tus pechos, tu vientre, tus caderas
son de piedra, tu boca sabe a polvo,
tu boca sabe a tiempo emponzoñado,
tu cuerpo sabe a pozo sin salida,
pasadizo de espejos que repiten
los ojos del sediento, pasadizo
que vuelve siempre al punto de partida,
y tú me llevas ciego de la mano
por esas galerías obstinadas
hacia el centro del círculo y te yergues
como un fulgor que se congela en hacha,
como luz que desuella, fascinante
como el cadalso para el condenado,
flexible como el látigo y esbelta
como un arma gemela de la luna,
y tus palabras afiladas cavan
mi pecho y me despueblan y vacían,
uno a uno me arrancas los recuerdos,
he olvidado mi nombre, mis amigos
gruñen entre los cerdos o se pudren
comidos por el sol en un barranco,

no hay nada en mí sino una larga herida,
una oquedad que ya nadie recorre,
presente sin ventanas, pensamiento
que vuelve, se repite, se refleja
y se pierde en su misma transparencia,
conciencia traspasada por un ojo
que se mira mirarse hasta anegarse
de claridad:
yo vi tu atroz escama,
Melusina, brillar verdosa al alba,
dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito,
y al cabo de los siglos me descubro
con tos y mala vista, barajando
viejas fotos:
no hay nadie, no eres nadie,
un montón de ceniza y una escoba,
un cuchillo mellado y un plumero,
un pellejo colgado de unos huesos,
un racimo ya seco, un hoyo negro
y en el fondo del hoyo los dos ojos
de una niña ahogada hace mil años,

miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven,
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño,
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte
¿o es al revés: caer en esos ojos
es volver a la vida verdadera?,

¡caer, volver, soñarme y que me sueñen
otros ojos futuros, otra vida,
otras nubes, morirme de otra muerte!
esta noche me basta, y este instante
que no acaba de abrirse y revelarme
dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,
cómo me llamo yo:
¿hacía planes
para el verano? y todos los veranos?
en Christopher Street, hace diez años,
con Filis que tenía dos hoyuelos
donde bebían luz los gorriones?,
¿por la Reforma Carmen me decía
“no pesa el aire, aquí siempre es octubre”,
o se lo dijo a otro que he perdido
o yo lo invento y nadie me lo ha dicho?,
¿caminé por la noche de Oaxaca,
inmensa y verdinegra como un árbol,
hablando solo como el viento loco
y al llegar a mi cuarto ?siempre un cuarto?
no me reconocieron los espejos?,
¿desde el hotel Vernet vimos al alba
bailar con los castaños ? “ya es muy tarde”
decías al peinarte y yo veía
manchas en la pared, sin decir nada?,
¿subimos juntos a la torre, vimos
caer la tarde desde el arrecife?
¿comimos uvas en Bidart?, ¿compramos
gardenias en Perote?,
nombres, sitios,
calles y calles, rostros, plazas, calles,
estaciones, un parque, cuartos solos,
manchas en la pared, alguien se peina,
alguien canta a mi lado, alguien se viste,
cuartos, lugares, calles, nombres, cuartos,

Madrid, 1937,
en la Plaza del Ángel las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos,
después sonó la alarma y hubo gritos,
casas arrodilladas en el polvo,
torres hendidas, frentes esculpidas
y el huracán de los motores, fijo:
los dos se desnudaron y se amaron
por defender nuestra porción eterna,
nuestra ración de tiempo y paraíso,
tocar nuestra raíz y recobrarnos,
recobrar nuestra herencia arrebatada
por ladrones de vida hace mil siglos,
los dos se desnudaron y besaron
porque las desnudeces enlazadas
saltan el tiempo y son invulnerables,
nada las toca, vuelven al principio,
no hay tú ni yo, mañana, ayer ni nombres,
verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,
oh ser total…
cuartos a la deriva
entre ciudades que se van a pique,
cuartos y calles, nombres como heridas,
el cuarto con ventanas a otros cuartos
con el mismo papel descolorido
donde un hombre en camisa lee el periódico
o plancha una mujer; el cuarto claro
que visitan las ramas de un durazno;
el otro cuarto: afuera siempre llueve
y hay un patio y tres niños oxidados;
cuartos que son navíos que se mecen
en un golfo de luz; o submarinos:
el silencio se esparce en olas verdes,
todo lo que tocamos fosforece;
mausoleos de lujo, ya roídos
los retratos, raídos los tapetes;
trampas, celdas, cavernas encantadas,
pajareras y cuartos numerados,
todos se transfiguran, todos vuelan,
cada moldura es nube, cada puerta
da al mar, al campo, al aire, cada mesa
es un festín; cerrados como conchas
el tiempo inútilmente los asedia,
no hay tiempo ya, ni muro: ¡espacio, espacio,
abre la mano, coge esta riqueza,
corta los frutos, come de la vida,
tiéndete al pie del árbol, bebe el agua!,

todo se transfigura y es sagrado,
es el centro del mundo cada cuarto,
es la primera noche, el primer día,
el mundo nace cuando dos se besan,
gota de luz de entrañas transparentes
el cuarto como un fruto se entreabre
o estalla como un astro taciturno
y las leyes comidas de ratones,
las rejas de los bancos y las cárceles,
las rejas de papel, las alambradas,
los timbres y las púas y los pinchos,
el sermón monocorde de las armas,
el escorpión meloso y con bonete,
el tigre con chistera, presidente
del Club Vegetariano y la Cruz Roja,
el burro pedagogo, el cocodrilo
metido a redentor, padre de pueblos,
el Jefe, el tiburón, el arquitecto
del porvenir, el cerdo uniformado,
el hijo predilecto de la Iglesia
que se lava la negra dentadura
con el agua bendita y toma clases
de inglés y democracia, las paredes
invisibles, las máscaras podridas
que dividen al hombre de los hombres,
al hombre de sí mismo,
se derrumban
por un instante inmenso y vislumbramos
nuestra unidad perdida, el desamparo
que es ser hombres, la gloria que es ser hombres
y compartir el pan, el sol, la muerte,
el olvidado asombro de estar vivos;

amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
“déjame ser tu puta”, son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta;

mejor la castidad, flor invisible
que se mece en los tallos del silencio,
el difícil diamante de los santos
que filtra los deseos, sacia al tiempo,
nupcias de la quietud y el movimiento,
canta la soledad en su corola,
pétalo de cristal en cada hora,
el mundo se despoja de sus máscaras
y en su centro, vibrante transparencia,
lo que llamamos Dios, el ser sin nombre,
se contempla en la nada, el ser sin rostro
emerge de sí mismo, sol de soles,
plenitud de presencias y de nombres;

sigo mi desvarío, cuartos, calles,
camino a tientas por los corredores
del tiempo y subo y bajo sus peldaños
y sus paredes palpo y no me muevo,
vuelvo donde empecé, busco tu rostro,
camino por las calles de mí mismo
bajo un sol sin edad, y tú a mi lado
caminas como un árbol, como un río
caminas y me hablas como un río,
creces como una espiga entre mis manos,
lates como una ardilla entre mis manos,
vuelas como mil pájaros, tu risa
me ha cubierto de espumas, tu cabeza
es un astro pequeño entre mis manos,
el mundo reverdece si sonríes
comiendo una naranja,
el mundo cambia
si dos, vertiginosos y enlazados,
caen sobre las yerba: el cielo baja,
los árboles ascienden, el espacio
sólo es luz y silencio, sólo espacio
abierto para el águila del ojo,
pasa la blanca tribu de las nubes,
rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,
perdemos nuestros nombres y flotamos
a la deriva entre el azul y el verde,
tiempo total donde no pasa nada
sino su propio transcurrir dichoso,

no pasa nada, callas, parpadeas
(silencio: cruzó un ángel este instante
grande como la vida de cien soles),
¿no pasa nada, sólo un parpadeo?
y el festín, el destierro, el primer crimen,
la quijada del asno, el ruido opaco
y la mirada incrédula del muerto
al caer en el llano ceniciento,
Agamenón y su mugido inmenso
y el repetido grito de Casandra
más fuerte que los gritos de las olas,
Sócrates en cadenas” (el sol nace,
morir es despertar: “Critón, un gallo
a Esculapio, ya sano de la vida”),
el chacal que diserta entre las ruinas
de Nínive, la sombra que vio Bruto
antes de la batalla, Moctezuma
en el lecho de espinas de su insomnio,
el viaje en la carretera hacia la muerte
?el viaje interminable mas contado
por Robespierre minuto tras minuto,
la mandíbula rota entre las manos?,
Churruca en su barrica como un trono
escarlata, los pasos ya contados
de Lincoln al salir hacia el teatro,
el estertor de Trotsky y sus quejidos
de jabalí, Madero y su mirada
que nadie contestó: ¿por qué me matan?,
los carajos, los ayes, los silencios
del criminal, el santo, el pobre diablo,
cementerio de frases y de anécdotas
que los perros retóricos escarban,
el delirio, el relincho, el ruido obscuro
que hacemos al morir y ese jadeo
que la vida que nace y el sonido
de huesos machacados en la riña
y la boca de espuma del profeta
y su grito y el grito del verdugo
y el grito de la víctima…
son llamas
los ojos y son llamas lo que miran,
llama la oreja y el sonido llama,
brasa los labios y tizón la lengua,
el tacto y lo que toca, el pensamiento
y lo pensado, llama el que lo piensa,
todo se quema, el universo es llama,
arde la misma nada que no es nada
sino un pensar en llamas, al fin humo:
no hay verdugo ni víctima…
¿y el grito
en la tarde del viernes?, y el silencio
que se cubre de signos, el silencio
que dice sin decir, ¿no dice nada?,
¿no son nada los gritos de los hombres?,
¿no pasa nada cuando pasa el tiempo?

no pasa nada, sólo un parpadeo
del sol, un movimiento apenas, nada,
no hay redención, no vuelve atrás el tiempo,
los muerto están fijos en su muerte
y no pueden morirse de otra muerte,
intocables, clavados en su gesto,
desde su soledad, desde su muerte
sin remedio nos miran sin mirarnos,
su muerte ya es la estatua de su vida,
un siempre estar ya nada para siempre,
cada minuto es nada para siempre,
un rey fantasma rige sus latidos
y tu gesto final, tu dura máscara
labra sobre tu rostro cambiante:
el monumento somos de una vida
ajena y no vivida, apenas nuestra,

¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuando somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, todos somos
la vida ?pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos?,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,
la vida es otra, siempre allá, más lejos,
fuera de ti, de mí, siempre horizonte,
vida que nos desvive y enajena,
que nos inventa un rostro y lo desgasta,
hambre de ser, oh muerte, pan de todos,

Eloísa, Perséfona, María,
muestra tu rostro al fin para que vea
mi cara verdadera, la del otro,
mi cara de nosotros siempre todos,
cara de árbol y de panadero,
de chofer y de nube y de marino,
cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo,
cara de solitario colectivo,
despiértame, ya nazco:
vida y muerte
pactan en ti, señora de la noche,
torre de claridad, reina del alba,
virgen lunar, madre del agua madre,
cuerpo del mundo, casa de la muerte,
caigo sin fin desde mi nacimiento,
caigo en mí mismo sin tocar mi fondo,
recógeme en tus ojos, junta el polvo
disperso y reconcilia mis cenizas,
ata mis huesos divididos, sopla
sobre mi ser, entiérrame en tu tierra,
tu silencio dé paz al pensamiento
contra sí mismo airado;
abre la mano,
señora de semillas que son días,
el día es inmortal, asciende, crece,
acaba de nacer y nunca acaba,
cada día es nacer, un nacimiento
es cada amanecer y yo amanezco,
amanecemos todos, amanece
el sol cara de sol, Juan amanece
con su cara de Juan cara de todos,

puerta del ser, despiértame, amanece,
déjame ver el rostro de este día,
déjame ver el rostro de esta noche,
todo se comunica y transfigura,
arco de sangre, puente de latidos,
llévame al otro lado de esta noche,
adonde yo soy tú somos nosotros,
al reino de pronombres enlazados,

puerta del ser: abre tu ser, despierta,
aprende a ser también, labra tu cara,
trabaja tus facciones, ten un rostro
para mirar mi rostro y que te mire,
para mirar la vida hasta la muerte,
rostro de mar, de pan, de roca y fuente,
manantial que disuelve nuestros rostros
en el rostro sin nombre, el ser sin rostro,
indecible presencia de presencias . . .

quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:


México, 1957

Octavio Irineo Paz Lozano​ fue un poeta, ensayista y diplomático mexicano, conocido por ganar el Premio Nobel de Literatura en 1990 y el Premio Cervantes en 1981. Se le considera uno de los más influyentes autores del siglo XX y uno de los más grandes poetas de todos los tiempos.​ Wikipedia 

jueves, 21 de diciembre de 2017

BORDAS DE HIELO DE CÉSAR VALLEJO

 
Vengo a verte pasar todos los días,
 vaporcito encantado siempre lejos...
 Tus ojos son dos rubios capitanes;
 tu labio es un brevísimo pañuelo
 rojo que ondea ¡en un adiós de sangre!  

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
 embriagada de tiempo y de crueldad,
 vaporcito encantado siempre lejos,
 ¡la estrella de la tarde partirá!  
 

Las jarcias; vientos que traicionan;
 ¡vientos de mujer que pasó!
 Tus fríos capitanes darán orden;
 ¡y quien habrá partido seré yo...!
 César Vallejo


 
 César Vallejo


1. “Yo nací un día que dios estuvo enfermo”.
2.“Hoy me gusta la vida mucho menos, pero siempre me gusta vivir”.
3.“Me moriré en París con aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo. Me moriré en París —y no me corro—, tal vez un jueves, como es hoy, de otoño”.
4.“Saber más es ser más libre”.
5.“La mecánica es un medio o disciplina para penalizar la vida, pero no es la vida misma. Esa debe llevarnos a la vida misma, que está en el juego de sentimientos o sea en la sensibilidad”.
6.“No es grato morir señor si en la vida nada se deja y en la muerte nada es posible”.
7.“¡Oh! Botella sin vino ¡Oh! ¡Vino que enviudó de esta botella!”.
8.“Hoy no ha venido nadie y hoy he muerto qué poco en esta tarde”.
9.“¡Melancolía, deja de secarme la vida y desnuda tu labio de mujer!”.
10.“Las artes (pintura, poesía, etc.) no son solo éstas. Artes son también comer, beber, caminar: todo acto es un arte”.
11.“Aquella noche de setiembre, fuiste tan buena para mí… ¡Hasta dolerme!”.
12.“Hay soledad en el hogar sin bulla, sin noticias, sin verde, sin niñez”.
13.“Esta tarde llueve como nunca; y no tengo ganas de vivir, corazón”.
14.“Hay algunos que nacen, otros crecen, otros mueren, y otros que nacen y no mueren, y otros que sin haber nacido, mueren, y otros que no nacen ni mueren (son los más)”.
15.“Los intelectuales son rebeldes, pero no revolucionarios”.

jueves, 31 de marzo de 2016

HONESTIDAD POR FANNY JEM WONG.

 

POEMA HONESTIDAD POR FANNY JEM WONG.


HONESTIDAD


A quién engañas cuando retumban
los ecos dentro del tuétano
A quién engaña el bufón infatuado
cuando sale al gran escenario
El teatro es su vida y son solo los tuertos
quienes alaban sus mentiras
Falsa mascara de porcelana
sabe bien donde arponearme el alma.

Mas la agudeza de estos versos
será la gloria que redima mis penas
En donde las falacias no se ensalzan
y solo la verdad se aclama
Escúchense ahora los ecos
y píntense de azules los pensamientos
Mientras en el viejo piano resuenan
las más hermosas tonadas.

El falso ídolo de barro juguetea
entre ajenas insignias quebradas
Porque la imagen reflejada en ese lago
originalmente nunca fue la suya
Sigue sumando a las alforjas lo ajeno
y lo propio como hace el codicioso
No le importo si su acto mutilaba
y destrozaba los moribundos cantos

Dejándole al poeta solo un cúmulo de letras
desgastadas, sin sentido
Que no alimentaran el corazón, ni las entrañas,
mucho menos el alma
Ahora en carroza revolcada
persigue el azul de extraños océanos
Nunca acepto conservar lo
que realmente era suyo
con altura y profundidad

La dignidad y el respeto
no es solo una cuestión de adición de palabras

FANNY JEM WONG
29.12.2005


“No hay ser en la tierra que muestre más evidencia de mezquindad
que aquel que tratando de engañar a los demás
solo se engaña a sí mismo”
(Jemwong)

No hay ser en la tierra, que muestre más evidencia de mezquindad
que aquel que, tratando de engañar a los demás, solo se engaña a sí mismo.
FANNY JEM WONG

No hay ser en la tierra, que muestre más evidencia de mezquindad
que aquel que, tratando de engañar a los demás, solo se engaña a sí mismo.
FANNY JEM WONG


martes, 12 de enero de 2016

MOMENTOS POR FANNY JEM WONG

MOMENTOS POR FANNY JEM WONG

MOMENTOS POR FANNY JEM WONG


I
El Nacimiento: Llegas Indefenso


Pequeño milagro vienes al mundo, maravilla de vida
Eres arrojado como el navegante a las encrespadas olas
Llegas indefenso, débil, totalmente despojado y desnudo
Incapacitado para defenderte, ni tan solo  por un segundo.

Llegas a una tierra de luces que aterran con gestos de pesar
Desprovisto de toda  defensa, solo tienes  por espada tu llanto
Naces, sin  garantías de sobrevivencia, menos de felicidad
Llegas pequeño, necesitando el abrazo  de una dulce mamá.

De un tierno pecho, cargado de  mieles y leche caliente
Llegas subordinado a la suerte que te arroja a la luz y grita
Atraviesas corredores estrechos mientras, tu corazón revienta
Con dolor, con el intenso el dolor de quien te pare entre quejidos.

Naces  sin saber que te depara la incertidumbre del  destino
Si la cuna mullida y tibia, el beso amoroso  en la frente
O si de repente serás la presa que destroce,  una jauría de fieras
Quién fuera  entonces solo un  animal que  nace, crece y crece

Ese  no sabe de ambrosías, ni caricias, mucho menos de juguetes
No sabe de palabras colmadas de ternura, no necesita un  ¡Te amo!
Ni del calor de unos  fuertes brazos, ni  de la cobija que envuelve
Ni de casonas  bonitas, ni de panes  dulces o chocolate caliente.

II
La Muerte: Ráfagas De Sufrimientos

Si tan solo pudiera el veneno aliviar  el intenso dolor del alma
Si  el espanto  fuese capaz de ahuyentar los  pensamientos
Si la muerte  alcanzará  esta noche  ser la fortuna esperada
Si las tristes miradas en tropeles  todas fuesen congeladas
Quizás, solo quizás  Los espejos dejarían de reflejar mi imagen.

Si tan solo el cuerpo pudiera caer de golpe en el profundo abismo
Si las enfermedades se comieran  el tuétano de los huesos
Si tan solo por  un segundo, las endiabladas esferas pudieran detenerse
Si las desgraciadas  penas no fueran, terriblemente  ácidas
Quizás, solo quizás  El alma no recibiría el castigo de la angustia.

Si tan solo pudiera detener  el ingrato  tiempo entre las manos
Si las olas furiosas  no tuvieran esa  fuerza  descomunalmente vigorosa
Si la vanidad no fuera parte de la  insensata  y humana razón
Si las ráfagas de miles de sufrimientos  no produjeran este frío que quiebra
Quizás, solo quizás Allí mí dorada alma  se liberaría complacida.
Para alcanzar su ansiada
¡LIBERTAD!

III
La vida: Bailemos

Diosa blanca enciende los cantos antes que la noche acabe
Danza sobre los lienzos, agítate  rítmicamente a  los vientos
Se  la invitación de Eros, vístete de tules, cúbrete de estrellas
Perfúmate de incienso de sándalo, canela y  dulces almendros.

Píntate  en los ojos dos grandes luceros, tan  azules como el cielo
Esculpe  en tu rostro con perlas  de nácar  la más dulce sonrisa
Bórdate en los labios de rojos rubíes besos ardientes  e inmortales
Suéltate los dorados rizos, téjelos de  pasionarias y fragantes  amapolas.

Diosa  de pasiones que enceguecen  luce tus mejores galas
Se  huracán, tempestad y tormenta pero también sé siempre  humana
Desborda la copa de plata, rebásala  con tu tibia  y fiera sangre
Levántala  muy alto y brinda por ellos, anuncia por fin el primer baile.

FANNY JEM WONG
31.12.05

lunes, 4 de enero de 2016

LA DANZA BUFONA POR FANNY JEM WONG


LA DANZA BUFONA POR FANNY JEM WONG

Los espíritus mediocres suelen condenar
todo aquello que está fuera de su alcance.
La Rochefoucauld.

LA DANZA BUFONA POR FANNY JEM WONG


Cantares de agonía
envuelven las horas,
enorme letras rojas
 alumbran el universo.
Etérea realidad distante,
 extraña y ajena
varias aves cuelgan
prestas sus nidos.

Golondrina perdida
por fin te agotaste
de volar sobre fuego,
finalmente te fueron
 quebradas las alas.
Los bufones y demonios
desnudos danzan
sobre los azules cristales.

Un amor sin género, sin carne,
sin tiempo agoniza.
Un amor que era esencia viva
 del universo, muere.
Todo lo establecido en esta vida
no era el objetivo.
Golondrina y águila
no corresponden al mito.

Los amigos, amantes, cómplices,
dos hijos del fuego
bien y mal,
verdad y mentira,
luz y oscuridad
opuestos divididos
entre afectos ambivalentes
por fin son vencidos
y cae aparatoso el telón.

¡Silencio!
¡Termino la función!
Danza ahora feliz
un bufón sobre la mesa

 FANNY JEM WONG 
11.06.2006

Reeditado
25-12-2009

Somos lo que hacemos cada día de modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito
ARISTÓTELES

MI POESÍA SOY YO
FANNY JEM WONG

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SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

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HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
en el estanque / las aguas se elevan / besos y rezos

HAIKU

HAIKU
HAIKU Perfecto amor - corazón de los bosques -cantan las aves. -Fanny Jem Wong

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
piel amarilla / viajas sin rumbo fijo /seis estaciones

HAIKU

HAIKU
HAIKU La mariposa - Princesa de las nubes - escribe versos. -Fanny Jem Wong

CONFUCIO

La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
ojitos negros / carita de min pao / infinita luz /

RECORDATORIO

RECORDATORIO
“Confía, mas sé prudente. No te apresures en entregar tu fe y confianza a quienes no lo valoran. Recuerda que el común de las gentes está acostumbrado a los reveces.” FANNY JEM WONG

Un recordatorio valioso:

Un recordatorio valioso:
"Distráete del dolor, de la indiferencia, de la traición, no permitas que te transformen en lo que no eres." Fanny Jem Wong

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮
«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘁𝘂𝘀𝗮𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘂𝗮𝗻𝗼𝘀, compilada por el Dr. Ignacio López-Calvo y Rodrigo P. Campos a , publicado por Palabra de Clío , historiadores mexicanos. 2022. 316 págs. ISBN: 978-612-48686-0-3. Poemas de Fanny Jem Wong, pág. 228-243.