Zhuangzi

El perro no sabe que está en el establo. El cerdo no sabe que está en el corral. Por lo tanto, aquellos que no saben que son esclavos, son realmente libres. Zhuangzi
Mostrando entradas con la etiqueta DESNUDA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DESNUDA. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de febrero de 2020

EL RUEGO DE ALFONSINA STORNI


EL RUEGO DE ALFONSINA STORNI


EL RUEGO DE ALFONSINA STORNI


Señor, Señor, hace ya tiempo, un día
soñé un amor como jamás pudiera
soñarlo nadie, algún amor que fuera
la vida toda, toda la poesía.

Y pasaba el invierno y no venía,
y pasaba también la primavera,
y el verano de nuevo persistía,
y el otoño me hallaba con mi espera.

Señor, Señor; mi espalda está desnuda,

 ¡has estallar allí, con mano ruda
el látigo que sangra a los perversos!

Que está la tarde ya sobre mi vida,
y esta pasión ardiente y desmedida
la he perdido, ¡Señor, haciendo versos!

sábado, 14 de agosto de 2010

POEMAS DE ALEJANDRA PIZARNIK

ALEJANDRA PIZARNIK


POEMAS DE ALEJANDRA PIZARNIK
ALEJANDRA PIZARNIK

1
He dado el salto de mí al alba.
He dejado mi cuerpo junto a la luz
y he cantado la tristeza de lo que nace.

2
Éstas son las versiones que nos propone:
un agujero, una pared que tiembla...


3
sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí amor mío

4
Ahora bien:
Quién dejará de hundir su mano en busca del
tributo para la pequeña olvidada. El frío pagará.
Pagará el viento. La lluvia pagará. Pagará el  trueno.
a Aurora y Julio Cortázar

5
por un minuto de vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
danzando como palabras en la boca de un mudo

6
ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe

7
Salta con la camisa en llamas
de estrella a estrella,
de sombra en sombra.
Muere de muerte lejana
la que ama al viento.

8
Memoria iluminada, galería donde
vaga la sombra de lo que espero.
No es verdad que vendrá.
No es verdad que  no vendrá.

9
Estos huesos brillando en la noche,
estas palabras como piedras preciosas
en la garganta viva de un pájaro petrificado,
este verde muy amado,
este lila caliente,
este corazón sólo misterioso.

10
un viento débil
lleno de rostros doblados
que recorto en forma de objetos que amar

11
ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada

12
no más las dulces metamorfosis de una niña de seda
sonámbula ahora en la cornisa de niebla
su despertar de mano respirando
de flor que se abre al viento

13
explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome

14
El poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo de ser dos
camino de espejo:
alguien en mí dormido
me come y me bebe.

15
Extraño desacostumbrarme
de la hora en que nací.
Extraño no ejercer más
oficio de recién llegada.

16
has construido tu casa
has emplumado tus pájaros
has golpeado al viento
con tus propios huesos
has terminado sola
lo que nadie comenzó

17
Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos días de sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta, se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo y me lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su espejo incendiado, su espera en hogueras frías, su elemento místico, su fornicación de nombres creciendo solos en la noche pálida.

18
como un poema enterado
del silencio de las cosas
hablas para no verme

19
cuando vea los ojos
que tengo en los míos tatuados

20
dice que no sabe del miedo de la muerte del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor
dice que el amor es muerte es miedo
dice que la muerte es miedo es amor
dice que no sabe
a Laure  Bataillon

21
he nacido tanto
y doblemente sufrido
en la memoria de aquí y de allá

22
en la noche
un espejo para la pequeña muerta
un espejo de cenizas

23
una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo
hasta pulverizarse los ojos

24
(un dibujo de Wols)
estos hilos aprisionan a las sombras
y las obligan a rendir cuentas del silencio
estos hilos unen la mirada al sollozo

25
(exposición Goya)
un agujero en la noche
súbitamente invadido por un ángel

26
(un dibujo de Klee)
cuando el palacio de la noche
encienda su hermosura
pulsaremos los espejos
hasta que nuestros rostros canten como ídolos

27
un golpe del alba en las flores
me abandona
ebria de nada y de luz lila
ebria de inmovilidad y de certeza

28
te alejas de los nombres
que hilan el silencio de las cosas

29
Aquí vivimos con una mano en la garganta.
Que nada es posible ya lo sabían los que
inventaban lluvias y tejían palabras con el
tormento de la ausencia. Por eso en sus plegarias
había un sonido de manos enamoradas de la niebla.

30
en el invierno fabuloso
la endecha de las alas en la lluvia
en la memoria del agua dedos de niebla

31
Es un cerrarlos ojos y jurar no abrirlos.
En tanto afuera se alimenten de relojes y de flores
nacidas en la astucia. Pero con los ojos
cerrados y un sufrimiento en verdad demasiado
grande pulsamos los espejos hasta que
las palabras olvidadas suenan mágicamente.

32
Zona de plagas donde la dormida come lentamente
su corazón de medianoche.

33
alguna vez
alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
me iré como quien se va

34
moría explicando su muerte
sabios animales nostálgicos
visitaban su cuerpo caliente

35
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler,
mi vida, déjate enlazar de fuego,
de silencio ingenuo,
de piedras verdes en la casa de la noche
, déjate caer y doler, mi vida.

36
en la jaula del tiempo
la dormida mira sus ojos solos
el viento le trae
la tenue respuesta de las hojas

37
más allá de cualquier zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia

38
Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas:

este canto me desmiente, me amordaza.

ALEJANDRA PIZARNIK

ALEJANDRA PIZARNIK

ALEJANDRA PIZARNIK

ALEJANDRA PIZARNIK

ALEJANDRA PIZARNIK

ALEJANDRA PIZARNIK



viernes, 15 de diciembre de 2006

BASES ERGUIDAS POR FANNY JEM WONG


BASES ERGUIDAS POR FANNY JEM WONG





BASES ERGUIDAS
Por Fanny Jem Wong

I

Existe el amor compartido en la propia ilusión.
Nadie alcanza el alma del niño, del leal amigo.
Todos los dioses cuidan su juguete preferido
con obsesión de tiranos que enjaulan y raptan
al amor que envilece la condición del amante.
¿Quién entiende el alma y es el abrigo del bebé?

Desean los reyes que se les ame con amor libre,
apoyando la triste condición del tirano invisible
que enjaula, tortura, somete y entristece
a las núbiles princesas, calándoles el privilegio
de versar de muñecas, de fantasear y ser ellas
las que regalen sonrisas en las horas inciertas.

II

Gritan cantando en la Roma de las Siete Colinas.
Allí Mesalina, flamante, lucía sus cinco abrigos
con Claudio, alegre testigo, en el Vicus coronado.
Mesalina comía y bebía con sus cinco ahijados
mientras iban y venían los feos patricios cornudos.
Ella se lavaba la boca de la lejía del útil amado.

Seguía en un carro al vencedor; los demás, al oro
del ornamento, revestidos con la roja pretexta.
Ella montaba a caballo con traje de dos palmas;
la Patricia abastecía el incendio de toda ínsula,
sin poder contenerse en las Noches de los Fuegos,
abrumaba a los ahijados con húmedas caricias.

III

Parada en un curul, alcanzaba los muros romanos,
mientras que por Roma a otros dos ella acariciaba.
Los reemplazos, aprestos y enhiestos, aguardaban
en la roja sensualidad del palacio; sus manos
se iban excitando y entraban en el lindero de ellos,
hasta lo más hondo. Sus delicadas manos les araban,
haciendo vibrar sus cimientos y las bases erguidas.

En el cielo, los labios de Roma entera de sed ardían.
Enloquecida, la bella Patricia bebía a todos
hasta dejar mustios los pozos secos.
Danzando incansable, sus manos cambian de camino,
y ella sonríe sola.

IV

Al mirarlos, la tierra vibra desesperada, ¡Reclama!
Estar sedienta, y se echa sobre un altar de rosas.
Jóvenes cuerpos se alborotan tocando su mano.
Le recorren recreando todas las formas de amar.
La van libando una y cinco lenguas. No hablan,
solo dibujan sobre la piel sus ropas de las cien figuras.

Ella fantasea, gime, araña, pide más… todo siente.
Revisa que las colmenas sean colmadas de miel.
Es dulce y amado el tibio licor que le inunda la piel.
Danzan los ahijados cual abejas libadoras, rotan,
se arropan, todos comen de los panales del César.

V

Ella está sedienta, desea una copa,
beber elixires de embrujos, reclamándoles:
—Tomarlos uno a uno o todos a la vez.
Total, estoy de fiesta, pónganme al revés,
tomen con fuerza, cójanlo todo, sírvanse,
nada dejen hasta quedarme vacía y embriagada.
Total, Claudio por ahora solo se conforma con ver.

—Fuera, ahijados. Venid a mí, Petina, traigan también
a la ardiente Paulina. Quiero danzar con vosotras.
Hoy tengo hambre, luz y ganas de reír esta noche.
Prepárenme para Claudio. Dejémoslo que se atragante
y termine de comer sus setas y beba de este vino.
Espantaré sus desconfianzas. Recorran cada lugar,
aunque muchos lo hayan hecho antes. ¡Embárrense!
Coman los manjares y pieles de bestias hambrientas,
al derecho, al revés, hasta que la luna se nos ponga
muy alta y refleje todas mis ansias de fiera mujer.
De placer, ábranme completa, que Claudio se incite.

VI

Que el César ingrese en el Capitolio, que esta noche
será un esclavo a mis pies. Total, yo a él lo tomo
desde la pared alta del edificio hasta las plantas,
sacrificándolo a los dioses en asamblea silenciosa,
jugando a los juegos que nadie ha visto ni hecho,
aunque todos lo sepan: Mesalina era solo su mujer.

Y el coliseo lo sabía, y aplaudían todos de pie.

Fanny Jem Wong
*23-03-05*
(Jemwong)


viernes, 8 de diciembre de 2006

MOMENTOS POR FANNY JEM WONG


MOMENTOS  POR FANNY JEM WONG


MOMENTOS  POR FANNY JEM WONG


I
El Nacimiento: Llegas Indefenso.


Pequeño milagro vienes al mundo, maravilla de vida.
Eres arrojado como el navegante a las encrespadas olas.
Llegas indefenso, débil, totalmente despojado y desnudo.
Incapacitado para defenderte, ni tan solo por un segundo.

Llegas a una tierra, de luces que aterran con gestos de pesar,
Desprovisto de toda defensa, solo tienes por espada tu llanto.
Naces, sin garantías de sobrevivencia, menos de felicidad.
Llegas pequeño, necesitando el abrazo de una dulce mamá.

De un tierno pecho, cargado de mieles y leche caliente.
Llegas subordinado a la suerte, que te arroja a la luz y grita.
Atraviesas corredores estrechos mientras, tu corazón revienta.
Con dolor, con el intenso el dolor de quien te pare, entre quejidos.

Naces sin saber, que te depara la incertidumbre del destino.
Si la cuna mullida y tibia, el beso amoroso en la frente
O si de repente serás la presa que destroce, una jauría de fieras.
Quién fuera entonces solo un animal que nace, crece y crece.

Ese no sabe de ambrosías, ni caricias, mucho menos de juguetes
No sabe de palabras colmadas de ternura, no necesita un ¡Te amo!
Ni del calor de unos fuertes brazos, ni de la cobija que envuelve
Ni de casonas bonitas, ni de panes dulces o chocolate caliente.


II
La Muerte: Ráfagas De Sufrimientos


Si tan solo, pudiera el veneno, aliviar el intenso dolor del alma
Si el espanto, fuese capaz de ahuyentar los pensamientos
Si la muerte, alcanzará esta noche ser la fortuna esperada
Si las tristes miradas, en tropeles todas fuesen congeladas
Quizás, solo quizás, los espejos dejarían de reflejar mi imagen .

Si tan solo, el cuerpo pudiera caer de golpe en el profundo abismo
Si las enfermedades, se comieran el tuétano de los huesos
Si tan solo por un segundo, las endiabladas esferas pudieran detenerse
Si las desgraciadas penas no fueran, terriblemente ácidas
Quizás, solo quizás el alma no recibiría el castigo de la angustia .

Si tan solo, pudiera detener el ingrato tiempo entre las manos
Si las olas furiosas, no tuvieran esa fuerza descomunalmente vigorosa
Si la vanidad, no fuera parte de la insensata y humana razón
Si las ráfagas de miles de sufrimientos, no produjeran este frío que quiebra
Quizás, solo quizás, allí mí dorada alma se liberaría complacida
Para alcanzar su ansiada .
¡LIBERTAD!

III
La vida: Bailemos


Diosa blanca enciende los cantos, antes que la noche acabe
Danza sobre los lienzos, agítate rítmicamente a los vientos
Se la invitación de Eros, vístete de tules, cúbrete de estrellas
Perfúmate de incienso de sándalo, canela y dulces almendros .

Píntate en los ojos dos grandes luceros, tan azules como el cielo
Esculpe en tu rostro con perlas de nácar la más dulce sonrisa
Bórdate en los labios de rojos rubíes besos ardientes e inmortales
Suéltate los dorados rizos, déjelos de pasionarias y fragantes amapolas.

Diosa de pasiones que enceguecen luce tus mejores galas
Se huracán, tempestad y tormenta pero también sé siempre humana
Desborda la copa de plata, rebásala con tu tibia y fiera sangre
Levántala muy alto y brinda por ellos, anuncia por fin el primer baile.

FANNY JEM WONG
31.12.05

ENTRADAS DESTACADAS

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

BALADA DE CHANG’AN POR LI BAI BALADA DE CHANG’AN Cuando mis cabellos comenzaron a cubrir mi frente Delante de la puerta me divertía recogien...

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
en el estanque / las aguas se elevan / besos y rezos

HAIKU

HAIKU
HAIKU Perfecto amor - corazón de los bosques -cantan las aves. -Fanny Jem Wong

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
piel amarilla / viajas sin rumbo fijo /seis estaciones

HAIKU

HAIKU
HAIKU La mariposa - Princesa de las nubes - escribe versos. -Fanny Jem Wong

CONFUCIO

La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
ojitos negros / carita de min pao / infinita luz /

RECORDATORIO

RECORDATORIO
“Confía, mas sé prudente. No te apresures en entregar tu fe y confianza a quienes no lo valoran. Recuerda que el común de las gentes está acostumbrado a los reveces.” FANNY JEM WONG

Un recordatorio valioso:

Un recordatorio valioso:
"Distráete del dolor, de la indiferencia, de la traición, no permitas que te transformen en lo que no eres." Fanny Jem Wong

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮

«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮Í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴Í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮
«𝗛𝗼𝗷𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮í𝗰𝗲𝘀» A𝗻𝘁𝗼𝗹𝗼𝗴í𝗮 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘁𝘂𝘀𝗮𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘂𝗮𝗻𝗼𝘀, compilada por el Dr. Ignacio López-Calvo y Rodrigo P. Campos a , publicado por Palabra de Clío , historiadores mexicanos. 2022. 316 págs. ISBN: 978-612-48686-0-3. Poemas de Fanny Jem Wong, pág. 228-243.